El Mundial donde la moda ganó el partido

PARTIDO ENTRE MARCAS

Las marcas de moda entienden que ahora los futbolistas son algunos de los prescriptores de cultura más influyentes del planeta. Ellas juegan un partido por construir un relato visual que perdure por años

Hoy las casas de moda juegan su partido de fútbol particular.
Hoy las casas de moda juegan su partido de fútbol particular. | La Región

Durante décadas, la relación entre moda y fútbol se limitó a apariciones puntuales, campañas publicitarias o contratos de patrocinio. Sin embargo, el Mundial de 2026 marca un punto de inflexión. Por primera vez, algunas de las firmas y nombres más influyentes de la industria participan activamente en la construcción estética de las selecciones nacionales, convirtiendo el torneo en una inesperada plataforma de expresión creativa.

Lo que está ocurriendo va mucho más allá de vestir a los jugadores. Estamos asistiendo a la consolidación de un fenómeno cultural donde el fútbol deja de ser únicamente deporte para convertirse en un vehículo de identidad, imagen y lujo contemporáneo.

Uno de los ejemplos más significativos es el de Loewe, que se ha convertido en socio oficial de las selecciones españolas y firma los looks que los futbolistas lucen fuera del terreno de juego. Bajo la dirección creativa de Jack McCollough y Lázaro Hernández, la casa española ha apostado por una elegancia sobria y refinada, trasladando su lenguaje artesanal al vestuario institucional de una de las selecciones favoritas del campeonato.

Francia, por su parte, ha encontrado en Jacquemus un aliado natural. Simon Porte Jacquemus ha reinterpretado la iconografía futbolística francesa junto a Nike, creando piezas que mezclan nostalgia deportiva, orgullo nacional y la sensibilidad mediterránea que caracteriza a la firma. Más que una colaboración, la propuesta funciona como una declaración de identidad cultural.

Pero quizá uno de los proyectos más emocionantes sea el desarrollado por el Virgil Abloh Archive para la selección estadounidense. A través de esta iniciativa, el legado creativo de Virgil Abloh continúa dialogando con nuevas generaciones. La colección recupera elementos de la estética universitaria norteamericana, el diseño gráfico y el lenguaje visual que convirtió al diseñador en una de las figuras más influyentes del siglo XXI.

Resulta revelador que este acercamiento entre moda y fútbol llegue precisamente ahora. Durante años, la industria observó el deporte desde la distancia. Hoy, en cambio, entiende que los futbolistas son algunos de los prescriptores culturales más influyentes del planeta y que los estadios tienen una capacidad de impacto comparable a la de cualquier pasarela internacional.

La verdadera noticia no es que Loewe vista a España o que Jacquemus diseñe para Francia. La noticia es que el lujo ha dejado de mirar al fútbol como un territorio ajeno. Ahora forma parte de él.

Y quizá esa sea una de las imágenes más representativas de nuestro tiempo: un Mundial en el que las selecciones compiten por levantar una copa mientras las casas de moda compiten por construir el relato visual que permanecerá en la memoria colectiva mucho después del pitido final.

Contenido patrocinado

stats