Verifactu implica costes, pero aporta más seguridad

INVERSIÓN EN CIBERSEGURIDAD

Las pymes gallegas aumentan un 30% su inversión en ciberseguridad mientras preparan la transición impositiva. El nuevo sistema de facturación segura, que estará en marcha en 2026, genera costes iniciales en sistemas informáticos, pero promete menos riesgos y más control para autónomos

Los protocolos de factura electrónica pasan a ser más exigentes y con una total trazabilidad.

La llega de Verifactu, el nuevo sistema que exige Hacienda para que los programas de facturación garanticen que las facturas no se pueden manipular, obliga a muchas pymes y emprendedores a acelerar su integración digital, equiparándolos, en muchos casos a empresas de tamaño medio a la hora de gestión digital de sus recursos.

Este cambio obliga a que el software registre cada factura con un sistema seguro, incorruptible y trazable, y en muchos casos permite que esos datos se envíen directamente a la Agencia Tributaria. Su objetivo principal es evitar el fraude fiscal y eliminar el llamado “software de doble uso”.

Para los pequeños emprendedores (autónomos y pymes) esto supone, sobre todo, un cambio en la forma de facturar. Quienes usan programas básicos, plantillas o sistemas muy antiguos tendrán que adaptarse antes en unos meses, dependiendo del tipo de negocio. Esto puede implicar costes iniciales en sistemas informáticos, aprender a manejar un nuevo software y dedicar tiempo a la transición. Sin embargo, también tiene ventajas: más seguridad, menos riesgos de sanciones y una gestión más ordenada, porque las facturas quedan registradas y protegidas automáticamente.

Verifactu puede ser un esfuerzo extra para los emprendedores más pequeños, pero encaja dentro de un proceso más amplio de digitalización de las pymes. En Galicia este proceso avanza, aunque con desafíos, y las ayudas disponibles pueden facilitar que más negocios se adapten sin tanta carga.

Si miramos la digitalización de las pymes en España durante el último año, los informes oficiales indican que el nivel de digitalización es medio, con avances pero también con muchas tareas pendientes. En 2023, por ejemplo, solo alrededor del 12% de pymes pagaba por publicidad digital, y hay diferencias importantes entre sectores, con mucho camino para integrar tecnologías avanzadas como IA, big data o automatización.

En Galicia la situación es parecida, pero con algunos retos adicionales. Según datos recientes, solo un 68 % de las pymes gallegas alcanza un nivel medio de digitalización, y el uso de tecnologías avanzadas sigue siendo bajo, especialmente entre microempresas. Aun así, hay señales positivas: la inversión en ciberseguridad creció más de un 30 % en un año.

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