Punxeiro brindó por su vendimia

OCTAVA EDICIÓN

La aldea de Punxeiro, en Viana do Bolo, acogió durante la jornada de este sábado la décimo octava edición de la Festa da Vendima. La celebración tuvo como protagonistas el vino y la unión vecinal, en un día de tradición, gastronomía y buen ambiente.

Vecinos y visitantes en el acto de bienvenida a una nueva edición de la Festa da Vendima de Punxeiro.
Vecinos y visitantes en el acto de bienvenida a una nueva edición de la Festa da Vendima de Punxeiro. | R.M.

Con el vino como protagonista y la unión vecinal como mejor ingrediente, Punxeiro -en el municipio de Viana do Bolo- celebró este sábado su decimoctava Festa da Vendima. Más de mil personas abarrotaron las calles de esta pequeña localidad, que habitualmente cuenta con menos de sesenta habitantes. Esta transformación pone de manifiesto el poder de una celebración capaz de unir generaciones, atraer visitantes y llenar de vida cada rincón del lugar.

Detrás de esta fiesta hay semanas de arduo trabajo, preparación y colaboración. Los vecinos unieron sus fuerzas para tenerlo todo listo y demostrar que, cuando una comunidad trabaja codo con codo, puede lograr grandes cosas sin perder la esencia de sus tradiciones.

Asistentes con las camisetas conmemorativas de la fiesta.
Asistentes con las camisetas conmemorativas de la fiesta. | R.M.

Catorce bodegas familiares abrieron sus puertas para recibir a los participantes con sus vinos y una gran variedad de pinchos elaborados con productos locales. Chorizo, caldo, callos, empanada y diversos postres conformaron una oferta gastronómica que invitaba a los visitantes a recorrer el pueblo sin prisas.

Las charangas Bandinhos Band, As Macizas Centrais y El Tatoo pusieron la banda sonora a la fiesta. La música acompañó a los asistentes por las calles, creando un ambiente de alegría y camaradería en el que tanto lugareños como visitantes formaron parte de una misma celebración.

La charanga Bandinhos Band anima la fiesta.
La charanga Bandinhos Band anima la fiesta. | R.M.

Al caer la tarde, el pregón en la plaza del pueblo dio inicio a una velada muy esperada. A partir de ese momento, el vino, la gastronomía y la música guiaron un recorrido en el que cada bodega tenía algo que ofrecer y cada encuentro se convertía en una oportunidad para compartir. Y cuando la noche parecía llegar a su fin, la disco móvil Mami y la Panamá Band tomaron el relevo musical, prolongando la fiesta y manteniendo vivo el ambiente festivo hasta altas horas de la madrugada.

Porque la Festa da Vendima de Punxeiro es mucho más que un simple encuentro en torno al vino; es el reflejo de un pueblo profundamente implicado que comparte aquello que lo hace especial.

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