José Manel García, el libro como refugio
"Vender libros es vender cultura", así define José Manuel García Mosquera su labor y la de sus compañeros de profesión. Un trabajo que en tiempos de pandemia se ha incrementado trayendo consigo un resultado muy positivo: el nacimiento de nuevos lectores que buscan en las páginas de los libros una evasión lejos de las pantallas que resulta ser mucho más placentera y reconfortante. Una profesión que implica ser prescriptor, conocedor de libros y clientes, para ayudarles a descubrir el universo de los libros.
PERFIL
Nombre
José Manuel García Mosquera
Lugar y fecha de nacimiento
Ourense 14/05/1976
Actividad
Presidente de la Agrupación de libreros de Ourense que aglutina actualmente 25 de toda la provincia ourensana.
Con el confinamiento, ¿se lee más?
Es cierto que durante el estado de alarma aumentaron las ventas porque la gente se refugió en el libro como una forma de esparcimiento y ocio y para desconectar de la televisión y plataformas. Y también es verdad que han aparecido nuevos lectores. Gente que no leía de manera habitual, o incluso nunca aparecía por las librerías y te pedían un libro para hacer más llevaderas tantas horas en casa. Así que, por esa parte, si hemos creado lectores, pues algo bueno hemos aprendido en esta situación.
En ese sentido, un reciente estudio realizado entre libreros dice que desde que no se puede salir los fines de semana, la venta de libros ha aumentado los viernes por la tarde.
Eso es cierto. También lo hemos notado en Ourense. E incluso los sábados por la mañana. Antes de la pandemia, abríamos los sábados como cualquier establecimiento, pero no había mucho movimiento. Sin embargo, ahora sí que la caja de este día ha aumentado. La gente sale a comprar un libro para el fin de semana y refugiarse en el.
¿Ha notado en estos tiempos de pandemia que se venda algún género más que otro?
No ha variado mucho. El género que más se consume sigue siendo la novela negra, la histórica y la romántica.
¿Cómo se defiende la lectura frente a esa fuente inagotable de productos de ocio que tenemos en pantallas?
Leer cuesta porque requiere cierto esfuerzo, tiempo, concentración, una luz adecuada, no tener ruidos... y es más fácil el ocio de las plataformas, la televisión, los videojuegos… que consiste en sentarse y darle a un botón. Pero una vez que comienzas a leer, es un relax mucho más placentero que cualquier otro de esos medios. La gente se está dando cuenta de eso y recurre a la lectura porque ve que pasa las horas más rápido. Además crea expectativas. No vale darle al avance rápido ni saltarse páginas; tienes que leer hoja a hoja para seguir la trama y eso exige concentración, que es un muy buen ejercicio.
Existe también una plataforma que aúna las librerías independientes de España, ¿cuáles son sus ventajas?
Todostuslibros.com es una plataforma en la que todas las librerías de España volcábamos nuestro stock de manera que el cliente que necesitaba un libro, tecleaba el título, filtraba y le decía dónde lo había. Ahora se ha dado un paso más implementando una pasarela de pago con lo cual el cliente puede comprar directamente ahí. Aún no está plenamente operativa y seguimos sumando nuevas librerías que se unen. Pero el stock es inmenso. La posibilidad de que encuentres un libro ahí es infinitamente mayor que en cualquier cadena.
¿Un buen librero lee mucho?
No todo lo que quisiéramos, pero sí que tratamos de leer lo más variado posible para poder hacer nuestras recomendaciones. Date cuenta que una librería requiere mucho orden, y cada día nos entran una media de 70-80 libros, con lo cual hay mucho que colocar y devolver otros que no se venden. El espacio es limitado y, tras dos o tres meses en los que no tienen salida, hay que sustituir unas novedades por otras. Así no nos da tiempo a leer todo lo que tenemos, pero al menos leemos las sinopsis y algunas reseñas para poder hacer nuestras recomendaciones.
Entonces, sigue siendo esencial la labor de prescriptor del librero, aunque podamos ver decenas de reseñas a golpe de click.
Tenemos que diferenciar dos tipos de clientes: el que viene a tiro fijo que ya sabe lo que quiere o que busca dejarse llevar por las sensaciones y elegir él mismo, y el que viene buscando algo que le entretenga y quiere consejo. Y ahí es cuando tienes que saber lo que hay y de que tratan los libros que tienes. Si conoces un poco los gustos de la persona que entra por la puerta, puedes asesorarle para que se lleve un libro que cumpla con sus expectativas. Y no tenemos miedo a decirle que no se lleve uno en concreto, no estamos perdiendo ese cliente, lo estamos ganando.
Hace unos años se pensó que el libro electrónico iba acabar con el papel, pero la verdad es que sigue resistiendo y gustando.
Efectivamente el mundo digital está ahí. En España representa actualmente alrededor del 8% frente al libro de papel, lo que pasa es que hay ciertos tipos de libros que no se pueden sustituir digitalmente, por ejemplo, los infantiles. Los colores, las ilustraciones, los pop up… esos ejemplares tienes que verlos y tocarlos; en cambio, en las novelas sí es cierto que hay gente que se ha cambiado al libro digital. Aunque nuestra percepción general es que la gente que lee en papel, aunque en un momento puntual por unas vacaciones o en un viaje recurra al libro electrónico por comodidad, sigue leyendo en papel. A la gente le gusta la sensación de pasar las hojas, el tacto, el olor.
Siempre se dijo que al mundo del libro le sobraba producción, que hay un exceso de títulos que el lector no puede absorber.
Eso es cierto. Las editoriales tienen un exceso de producción que hace que haya libros muy buenos, pero que al final se acaban perdiendo en las estanterías o que las librerías devolvemos porque el mercado no es capaz de absorber tanta lectura. Como te decía, España no es un país muy lector, con lo cual la producción es desmesurada con respecto al número de lectores.
Con ello supongo que hay ciertos autores que siempre acaban siendo superventas.
Pérez Reverte, Ruiz Zafón, Ken Follet, García Márquez… siempre venden. Lo que corrobora que se editan miles de libros, pero las ventas se concentran en pocos títulos.
En Galicia también tenemos grandes autores de género que se codean con superventas.
Autores gallegos como Pedro Feijóo, Ameixeiras, Manuel Loureiro, Domingo Villar… se han colado en el mercado nacional ocupando buenos puestos en la lista de los libros más vendidos de la Cegal (Confederación Española de Gremios y Asociaciones de Libreros). Tenemos buenos escritores y muchas editoriales nacionales están en su búsqueda para publicarles.
¿Qué tiene de especial ser librero?
Vendemos un producto totalmente diferente. Vender libros es vender cultura. Requiere un tratamiento totalmente diferente a otros productos.
Y como librero ¿se aprende de los lectores?
Mucho. Nosotros tenemos la capacidad lectora que tenemos y la gente que viene a las librerías es gente que lee, y lee mucho. Cada día hay lectores que te recomiendas obras o autores que desconocías o habías pasado por alto. Acabas sugiriendo libros siguiendo los consejos de tus propios clientes. Es algo muy reconfortante.
¿Es Ourense una ciudad lectora?
En general, España no lo es, pero en Ourense sí se puede decir que existe un público fiel a los libros. Sobre todo se nota que hay un incremento de lectores infantiles, lo que nos hace ser optimistas pensando en que en el futuro, de adultos, sigan teniendo el hábito.
¿Cuál es el perfil del comprador habitual de libros?
En edad adulta, normalmente, los mayores lectores son mujeres entre 40 y 60 años. Las mujeres leen mucho más que los hombres. En infantil, se ha notado un gran incremento de venta de libros para niños, especialmente de entre 10 a 12 años. Creo que los padres están más concienciados de que la lectura es un buen hábito y de la importancia de que sus hijos lean. Gracias a ello se están creando nuevos lectores.
¿Esos niños dejan de ser lectores con los años?
Sí es cierto que igual hay una franja de edad, entre los 14 y 17, que algunos pierden el hábito. Es una guerra perdida e inevitable. Pero no nos preocupa mucho, porque vemos que luego vuelven a la lectura. Los niños que leen, acaban volviendo a interesarse por los libros. Es verdad que es más difícil enganchar a la lectura a un adulto que de niño ya no leía. Hay un detalle que llama mucho la atención, que no hay término medio, el que es lector, devora libros.
¿Alguna anécdota que recuerde especialmente?
Hay algo muy curioso, he visto venir a niños en su cochecito de juguete y ahora me compran los libros de la universidad. Los he visto crecer y como con ellos han ido cambiando las temáticas de lectura.
El precio único ¿favorece?
Tiene sus pros y contras. Con el precio fijo, todos jugamos con las mismas reglas, no hay abuso ni incertidumbre del coste. No tienes que ir a otra librería a ver si está más barato, una comparativa que está al orden del día en otros sectores y que nos vuelve un poco locos con márgenes muy grandes. La única diferencia es que la ley del libro permite hacer un 5%, de descuento nada más, un margen comercial muy pequeño.
¿Cómo ve el futuro de las librerías? ¿Hacia donde deben orientarse?
Tenemos que encaminarnos hacía la especialización, tener una parte del sector especializada en temáticas concreta. Otras de nuestras bazas son las recomendaciones, el precio ya sabemos que no, y la visibilización, el poder hojearlo sin compromiso, tocarlo y ver lo que realmente contiene. Y si no te gusta, no pasa nada, no te lo llevas. Y te ahorras una decepción de algo que has visto sin saber realmente como era.
Muchas librerías también ofrecemos un espacio para presentaciones, cuentacuentos, actividades, tomar un café. Es como un plus. Pero la gente no está acostumbrada a tomar un café en una librería y leer un libro. Está más cómoda leyendo en su sofá. En cuanto a las presentaciones sí aporta cierto valor añadido, pero muchas veces vienen, la ven y se van sin comprar el libro.
En estas semanas, a puertas de Navidad, se sacan grandes títulos para afrontar esta campaña. ¿Funciona?
Las editoriales saben que en estas fechas se venden muchos libros y sacan sus novedades en este trimestre para que la gente piense en ellos como regalo de Navidad. Para nosotros gran parte de las ventas se concentran en estas semanas, y un alto porcentaje de ellas son de literatura infantil. Padres que cambian juguetes por libros, que entretienen a los niños mucho más.
Que recomendación de lectura haría a los lectores del Vida.
Un clásico: “Relato de un náufrago” de Gabriel García Márquez.
CON LA VENIA
1. Un libro en la cabecera de su cama.
- “El bosque de los cuatro vientos”, de María Oruña.
2. Un escritor.
- García Márquez.
3. Un género literario.
- Novela negra.
4. Un disco que suene en su casa.
- U2.
5. Una manía.
- El orden.
6. Un defecto.
- Tengo tantos...
7. Una virtud.
- La constancia.
8. Un recuerdo de su niñez.
- Los veraneos en la playa.
9. Brindaría por...
- Por el fin de las injusticias.
10. Un viaje pendiente.
- Egipto.
11. Un lugar para perderse.
- San Vicente do Mar.
12. Pierde la calma con...
- Con las injusticias.
13. Recobra la calma con…
- Leyendo.
14. Un sueño.
- El fin de las injusticias.
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