XORNAL ESCOLAR
Preguntas frecuentes sobre la fiebre infantil
Escola de Familias
Se denomina protectores solares o fotoprotectores a todos aquellos productos (cremas, lociones, leches, etc.), que se aplican sobre la piel con el fin de protegerla de los efectos perjudiciales de las radiaciones solares ultravioleta A (UVA) y/o ultravioleta B (UVB). Esto es posible porque en su composición llevan unas sustancias denominadas filtros, capaces de frenar la acción de uno u otro tipo de radiación y eviten ser dañinos para la piel.
Estos filtros de protección solar pueden ser de tres tipos:
Es importante elegir una crema solar que proteja tanto de los rayos UVA (responsables del envejecimiento de la piel) como de los UVB (causantes de las quemaduras). Fijaros siempre que en la caja aparezcan las letras A y B rodeadas por un círculo.
Es el número que se usa para clasificar la “potencia” de los filtros solares. Al comprar un filtro solar se debe leer la información del mismo. Debe especificar el FPS. El factor de protección solar (SPF o FPS) indica el número de veces por el que se multiplica el tiempo que se puede permanecer al sol sin quemarse. 50 o 50+ son cremas de protección muy alta.
No hay estudios de seguridad en niños pequeños; por eso, su uso no está aprobado en menores de seis meses, por lo que tenemos que utilizar medidas físicas: ropa, sombrero, sombrilla, capazo…
A la hora de escoger un fotoprotector o protector solar infantil para menores de tres años, es preferible optar por filtros físicos antes que químicos, porque los filtros físicos no son absorbidos por la piel, especialmente importante en el caso de la de los niños, que tienen un mayor potencial de absorción.
La piel de los lactantes es más sensible a los daños solares, sobre todo si son de piel clara, rubia o pelirroja. La mejor manera de proteger a los lactantes es no exponerlos de forma prolongada al sol.
Los pasos para la aplicación del protector solar son los siguientes:
Son dos términos que se usan cuando los fotoprotectores son adecuados para su uso en contacto con el agua. Esto es importante sobre todo si vamos a usar un fotoprotector para ir a la playa, piscina o en contacto con agua.
Tenemos que saber que los daños producidos por el sol son acumulativos e irreversibles, es decir, que pueden aparecer muchos años después. En relación con esto, suele afirmarse que “la piel tiene memoria” y por eso resulta fundamental cuidarla adecuadamente desde el principio, para evitar problemas en el futuro.
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