Hoy sabe a poco

FUERA DEL PLAY OFF

El COB firmó una temporada por encima de las expectativas, pero dejó escapar el play off

Marvin Ogunsipe y Josip Vrankic pelean por el balón durante el salto inicial del encuentro.
Marvin Ogunsipe y Josip Vrankic pelean por el balón durante el salto inicial del encuentro.

El COB estaba en las quinielas iniciales, pero en todas las de los sufridores. Nadie lo metía en las opciones de luchar por el play off, pero se colgó ese reto voluntariamente desde el primer discurso de su entrenador. El problema es que lo justificó desde el primer partido y se llegó a dar por hecho desde el final de la primera vuelta. Pero esta liga, ni ninguna, acaba a mitad de camino. En el caso del equipo ourensano en el último cuarto del último partido e incluso con los ojos estrábicos de mirar a dos pantallas a la vez.

Nadie le puede “zurrar” a un equipo que ha jugado tan bien al baloncesto en muchos momentos de la temporada, que acaba muy por encima de los objetivos obligatorios y que ha demostrado querer dar ese pasito más hasta el último instante. Pero hoy sabe a poco.

Y la culpa la tienen ellos mismos. Los que tutearon al Obradoiro en la pretemporada y le ganaron en la liga como consecuencia al trabajo y a la constancia. Los que derrotaron al Betis, al Tizona, al Palencia o al Cartagena y llevaron a la prórroga al Estudiantes o al Fuenlabrada.

Pero esta liga no da premios extra por ninguna victoria. Valen lo mismo todas. Y las derrotas.

Cuando mejor pintaba la historia el COB cometió el error de levantar los pies del suelo en partidos que eran accesibles y luego se golpeó con la impotencia de no poder o saber ganar otros que quizá no lo parecían tanto, pero los tuvo a tiro.

Se fue achicando en una categoría donde algunos de sus rivales crecían cada quince días a golpe de talonario. Entre el estancamiento puntual, las limitaciones de después por una lista de lesiones interminable y una sanción a Moncho López demoledora pasó de volar con ilusión en cada partido a temer por cada derrota.

Fue capaz de dar un último giro y hacerlo todavía a tiempo. Ganó con suficiencia al Castellón, salió a hombros contra el Palencia y con el objetivo ya en el bolsillo demostró ambición ganando al Valladolid. San Sebastián marcó la línea, tan fina, entre el éxito rotundo y el aprobado indiscutible.

Con el paso de las semanas se valorará todavía más una campaña que no admite un solo reproche en el juego y en una liga que exige cada vez, en todos los sentidos, para mantenerse en ella. Pero hoy no.

En caliente queda la sensación de que este equipo tenía juego para haber estado en los play off, que ha dejado escapar una segunda vuelta en la que el Pazo podía haber explotado a poco que se pareciese a la primera y que se tienen que tomar notas para pulir detalles que marcan la diferencia. Sobre todo cuando no tienes en la cartera el remedio a los problemas. Por ahí también hay que remar.

El COB acaba la temporada creciendo respecto a las campañas anteriores y en todos los frentes, pero obligado a no dar todo por bueno y a seguir creciendo para pelear por una meta que toca por club, afición y proyecto. Hoy sabe a poco, mañana toca empezar a trabajar.

Contenido patrocinado

stats