CREANDO MARCA

Galicia apuesta por movilizar 1.600 millones en innovación hasta el 2020

La colaboración entre entidades públicas y privadas es fundamental para mejorar los indicadores de innovación, claves para mantener los índices de competitividad

Galicia apuesta por movilizar 1.600 millones en innovación hasta el 2020

El principal factor para convertirse en un líder de innovación es la implantación de un sistema de innovación equilibrado que combine un nivel adecuado de inversiones públicas y privadas, asociaciones de innovación eficaces entre empresas y entidades docentes, así como una sólida base educativa y de investigación de excelente calidad. El impacto económico de la innovación debe manifestarse en términos de ventas y exportaciones de productos innovadores y también de empleo.

En este contexto, y según  los resultados de 2016 del Cuadro europeo de indicadores de la innovación, del Cuadro de indicadores de la innovación regional y del Innobarómetro, coloca a España en una posición moderada en el mapa europeo. Se produce en un momento en el que Europa adquiere pretensiones de alcanzar a Estados Unidos y Japón. 

Los datos reflejan un mapa europeo dispar, donde Suecia es la líder (menos de 10 millones de habitantes) y Letonia es la de mayor crecimiento interanual (menos de dos millones de habitantes).

España ocupa un lugar moderado (igual que Galicia) en materia de innovación. Por lo tanto, los modelos a seguir son Suecia: recursos humanos y calidad de la investigación académica; Finlandia: condiciones marco financieras; Alemania: inversión privada en innovación; Bélgica: redes de innovación y colaboración; Irlanda: innovación en las pequeñas y medianas empresas.

Actualmente el modelo gallego  de innovación está centrado en sectores competitivos, caso de la industria auxiliar de automoción, textil, naval, agroindustria o de producción energética.

Este modelo se sustenta en la colaboración entre agentes públicos y privados, que en el caso de Galicia debe mencionarse el especial papel de las universidades, donde la de A Coruña se coloca como primera de la comunidad y una de las diez mayores entidades públicas o privadas en solicitud de marcas para el año 2015. O la Universidad de Santiago de Compostela, que ocupa un lugar entre las 10 primeras entidades públicas o privadas en gestión de patentes en sectores novedosos, caso de la medicina. 

Pero en el fondo no dejan de ser equipos de trabajo y personas “inquietas”, capaces de “romper” la realidad actual. Ejemplos del ¿por qué no? los encontramos en hospitales como el caso del doctor Diego González Rivas, creador de la técnica Uniportal Vats, que extirpa un tumor de pulmón mediante videocirugía con un solo corte de menos de cuatro centímetros, técnica ya exportada a 30 países, y con gran éxito en China. O el caso del satélite gallego como se conoce al “FemtoXat”, proyecto de desarrollo de minisatelite, con  José Antonio Vilán como investigador principal del proyecto y profesor de la Universidad de Vigo.

Otro ejemplo puede ser NasasBiotech, creada por Alexandre de la Fuente, Rafael López y Miguel Abal, creadores de una revolucionaria tecnología que actúa como un depósito para que las células metastásicas de un cáncer se depositen en una misma zona, poder tratarlas y evitar así la propagación del tumor a otros órganos del cuerpo. Este dispositivo médico actúa como una nasa. 

Estos son algunos ejemplos del poder de la innovación y hasta donde puede cambiar el modelo de negocio de una empresa, de un sector o de una región. La apuesta del gobierno gallego es coger esta escalera y mejorar posiciones en los indicadores hasta alcanzar el modelo del País Vasco, actual referente en resultados de la innovación española. 

APUESTAS DE FUTURO
Para ello la apuesta es movilizar más de 1.600 millones de euros en cuatro años que permitan aprovechar los 30 nichos de mercado detectados en la estrategia regional de especialización innovadora. A ello debemos sumar la Agenda de Competitividad-Galicia Industria 4.0 formada para crear 50.000 nuevos puestos de trabajo en la industria hasta el 2020 y que este sector represente el 20% de la economía gallega en ese año. En el año 2016 se han invertido en el programa 120 millones de euros. El sector industrial se ha mostrado más resistente en el periodo de crisis con menos destrucción de empresas y de empleos.  

Pero es necesario que las innovaciones se adelanten a su tiempo y sean capaces de crear “cosas” no imaginables a día de hoy.  Caso de la apuesta de la Agencia Galega de Innovación (GAIN) del desarrollo del sector biotecnológico con una apuesta de contar con 1.400 puestos de trabajo cualificados que permita generar un sector competitivo y que mejore las capacidades de sectores como el agroalimentario. Y sobre todo el sanitario, de fuerte apuesta con ejemplos como las Unidades Mixtas de Innovación en empresas como Esteve, Everis y Roche para el desarrollo en la comunidad del proyecto de lucha contra el dolor crónico, lucha contra el cáncer y atención de cuidados personalizados. 

O el caso de proyectos de nanotecnología, con el desarrollo de aplicaciones a la nanomedicina con el fin último de convertir a Galicia en un referente del envejecimiento activo. Ya que al final todos los esfuerzos de la innovación tienen como fin la mejora de la calidad de vida de los ciudadanos gallegos.