EDUCACIÓN - PREMIOS

Matemáticos sin fronteras

Dos centros escolares de la ciudad, O Couto y Blanco Amor, fueron los ganadores en 2º y 3º de ESO del rally matemático disputado en la ciudad francesa de Toulouse. Besar y llegar el santo, victoria en la primera participación

Alumnos del IES O Couto y del IES Blanco Amor.
Alumnos del IES O Couto y del IES Blanco Amor.
Matemáticos sin fronteras

Ourense pisa fuerte en matemáticas. Porque dos de sus centros, el IES O Couto y el Blanco Amor, acaban de conquistar el rally matemático europeo, en el que se premia el trabajo en equipo y que busca que los alumnos se transformen en creadores usando como herramientas básicas de trabajo el razonamiento lógico, la precisión y el rigor, favoreciendo la imaginación, el dinamismo o la abstracción.

Fue el viernes, en la ciudad francesa de Toulouse, en la edición número 25 de la competición. Los primeros fueron los mejores en 2º de ESO; los segundos ganaron en 3º, en ambos casos en la primera participación. Experiencia en todos los sentidos, para alguno fue, incluso, la primera vez que se subieron a un avión. El jueves partieron, el viernes fue la prueba; regresaron el domingo, con lo que les quedó el sábado para celebrar el triunfo.

Eva Espinosa, Sara Balboa, Luis Martínez, Abel Fornos, Xosé Xabier Coira, Alejandro Gómez, César Nieto y Jaime Nieto. Con las profesoras Rosa Diaz y Ana Belén Álvarez. Ésa fue la alineación con la que el IES Couto dominó la prueba. Sobrados, 45 minutos tenían para resolver cinco problemas. Les bastó con 20. Hasta tres veces repasaron las respuestas, subrayan al unísono, por si acaso.

IES Couto y Blanco Amor participaron con un grupo de ocho estudiantes, otros equipos, principalmente los franceses, lo hicieron con el doble. Había centros escolares de países tan dispares como Hungría o Túnez. Pero por encima de todo primaba el trabajo en equipo. Tanto unos como otros remarcan la sencillez de los problemas, mucho más fáciles que los que debieron abordar tanto en la primera fase, el 14 de marzo en los propios centros, como en la final autonómica, en Santiago el 30 de abril.

"Para el instituto supone un prestigio importante haber ganado este rally" remarca Antonio Rodríguez, el director del IES O Couto. "Demuestra que los alumnos están bien preparados, que tienen una buena formación. Estamos muy satisfechos, con los chavales pero también con los profesores", añade.

Rosa Díaz, una de las profesoras que estuvo en Toulouse, subraya que "es un grupo muy bueno, pero no sólo en matemáticas, también en otras muchas disciplinas. Pueden hacer lo que quieran. Son todos muy trabajadores y muy responsables. Y competitivos.

Algo más de tiempo necesitaron los del Blanco Amor, pero simplemente porque les tradujeron mal dos problemas. Aldara Galán, Noa Puente-Dod, Iria González, Miguel Redonet, Helena Da Costa, Brais Dos Santos, Jorge Del Amo y Olalla Ada resolvieron los tres primeros en un cuarto de hora. El último se resistió, tanto que agotaron el tiempo. Con éxito eso sí.

Palabra de profesor

Carlos Ferreiro es el profesor que los preparó, María Soledad do Muiño la directora. "Todo el mérito es de los chicos, que sacaron horas de donde no las había. Llegaron muy motivados. Yo lo que busco es que les gusten las matemáticas, pero también que tengan creatividad. Es una estrategia de pensamiento aplicable a otros ámbitos", relata Ferreiro.

Y los chavales encantados, claro. "Ha sido todo un honor", detalla Jaime Nieto mientras asienten el resto de compañeros del IES O Couto. "Ha sido una experiencia muy bonita", añaden. Matemáticas, sí, pero también inglés o historia están entre las preferencias de los estudiantes. "La convivencia" con los chicos del Blanco Amor es otra de las cosas con las que se quedan de este viaje.

Ganaron, pero los nervios estuvieron ahí, enredando. "Estábamos muy nerviosos", relata Helena Da Costa, la más habladora del grupo del Blanco Amor. "Esperábamos hacerlo bien, quizá no tanto ganar. Cuando lo anunciaron, como lo hicieron en francés no nos enteramos bien. Pero sí, habíamos ganado". "Toulouse es una maravilla, nos encantó", cierran. Porque no todo van a ser matemáticas.