EN LA CIUDAD

Rianxo, cara b de la mudanza

La zona del Rianxo ha quedado desvinculada de la Plaza de Abastos tras el traslado del Mercado a la Alameda. Algunos vendedores ven que bajó la clientela, pero todos apuestan por mantener vivo este espacio único.

Puestos de frutas y verduras del Rianxo.
Puestos de frutas y verduras del Rianxo.
Rianxo, cara b de la mudanza

Se fue el Mercado a la Alameda, quedó el Rianxo. "Cada vez se vende menos aquí, algunos aún vienen a esta zona y hay locales que mantienen su clientela, pero se ha notado, sobre todo en la gente de paso", explica Pepita Guede, que ocupa el puesto número 80 del Rianxo. Celia Vidal, de Panadería Santa Mariña, coincide: "Es cierto que se está notando. Gente que antes venía a la carnicería o la pescadería y pasaba por aquí adquiriendo el pan o la empanada, ya no lo hace con esa fluidez de antes del traslado". 

Para ella, que atiende el local del Rianxo, aunque la misma panadería cuenta con otro en la Alameda, "está claro que ha descendido ese público flotante, aunque la clientela de toda la vida sigue viniendo aquí". Matiza, eso sí, que "hay gente que asegura que sigue vendiendo bien, como la frutería de ahí abajo, pero otros reconocen que no es así" 

Inés García, de Churrería Peña, es una de esas voces que afirman que, por el contrario, no ha habido descenso de clientes. "Yo no tengo problema, porque como vendo churros y chicharrones que arriba no tienen, pues no lo estoy notando". Explica, por otra parte, que "en julio y agosto Ourense se queda vacío entre los que se van al pueblo y a la playa, pero eso de siempre".

"Cada vez se vende menos, sobre todo a los que antes venían de paso", señala la rianxeira Pepita Guede

Pepita Guede reconoce que en la temporada estival "desciende siempre el número de personas que vienen", pero insiste en que "hubiera sido mejor que ubicaran  la plaza provisional abajo, donde iban a construir el balneario", con lo que seguirían ligados a la Plaza.

"La gente de Ourense dice que esto del Rianxo está muy mal, pero para la gente de fuera, para los turistas, esto es lo novedoso. Lo que pasa es que debería estar acondicionada, quitar las cubiertas de uralita y poner otras que dejaran pasar la luz natural, hacer unas buenas canalizaciones, mejorar el suelo... un lavado de imagen", reivindica Pablo Rodríguez, de Frutería Rosa Martínez.

Rubén Caeiro, de Frutas Martínez, tiene puesto tanto en el Rianxo como en el edificio provisional de la Alameda y discrepa de la visión negativa de algunos industriales del espacio. Asegura que "la clientela no ha bajado, al menos en nuestro caso, a pesar de algunas voces que dicen que se está abandonando el Rianxo, pero solo se cerró un puesto, el resto sigue funcionando". Y dispuestos a mantener el espíritu de uno de los espacios exclusivos del Ourense de siempre.