ENTREVISTA

“El trabajador social no gestiona la miseria, 
defiende la dignidad"

Ana Lima es toda una referencia del trabajo social en España.Este año ha sido elegida presidenta de la Federación Europea del Trabajo Social sin renunciar a su labor docente en la Unedy la Complutense.

“El trabajador social no gestiona la miseria, 
defiende la dignidad"

Ana Lima es toda una referencia del trabajo social en España. Desde que empezó su carrera en Madrid en el 1990 ha trabajado de cara al público o como directora de la Mancomunidad Mejorada-Velilla, de donde pidió una excedencia en 2011 para presidir el Consejo Europeo del Trabajo Social. 

Este año ha sido elegida presidenta de la Federación Europea del Trabajo Social sin renunciar a su labor docente en la Unedy la Complutense. Ayer abría el Campus de Ourense el curso "Traballo social e servicios sociais ante o neoliberalismo e os novos escenarios do benestar".

En su ponencia habló de los retos de la profesión, ¿cuáles son?

Los retos son muy amplios, pero el tema de la ponencia de servicio público y servicios sociales, hemos hablado de neoliberalismo, de ese posicionamiento de la profesión en contra de los sistemas de poder mundial que consideramos que provocan desigualdad. Entre ellos, está el patriarcado, el capitalismo y el colonialismo. Si hablamos desde un punto de vista global, vemos que la globalización económica no ha tenido un equilibrio con el desarrollo humano y social y ha provocado que se priorice lo económico frente a lo social. 
 
Ya habló de un desmantelamiento del sistema en el Debate del Estado de la Nación en 2014.

Llevamos desde 2011 con esa línea de indignación y de posicionamiento, incluso en 2015 nos fuimos al Parlamento Europeo con nuestros informes y con personas usuarias que venían con nosotros y contaron su relato. No queríamos solo datos, queríamos mostrar como estas personas están sufriendo esto. Queremos demostrar que estamos con la ciudadanía y que nuestro papel no es de gestores de la miseria, queremos que sea el de personas que defendemos la dignidad, los derechos y apostamos por una transformación social. 

¿Cómo ve la profesión en la actualidad?

Tenemos que apostar por la transformación social, por la participación ciudadana, porque cambien las estructuras para que haya más justicia social, más dignidad y más derechos. Es una apuesta difícil porque donde trabajamos los empleadores nos piden control, por eso tenemos que tener el código deontológico y la ética por encima de todo. Tenemos que hacer lo posible porque haya una transformación y no conformarnos, eso es fundamental si no lo hacemos incluso corremos peligro como profesión porque ¿qué serviríamos de controladores del Estado? Ese papel no nos corresponde.

¿Por qué son importantes ponencias como la de ayer?

Es nuestra estrategia de acción, estaba gran parte de la junta de gobierno del Consejo General, estamos llevando en colaboración con las universidades esta dinámica que queremos que tengan los futuros profesionales. Los estudiantes tienen que tener esta visión y estrategia clara para contribuir con ella porque son los trabajadores sociales del presente y del futuro.