PARA PEREGRINOS

El alcalde de O Barco propone un albergue en el casco vello

Hosteleros, peregrinos y vecinos resaltan que tendría muchas ventajas para Concello y Camiño.

Calle de San Roque, en el casco vello de O Barco
Calle de San Roque, en el casco vello de O Barco
El alcalde de O Barco propone un albergue en el casco vello

Las ventajas que la apertura de un albergue de peregrinos en el casco antiguo de O Barco tendría para el Concello y el propio Camiño de Inverno fueron resaltadas ayer por el alcalde, responsables de albergues, peregrinos y vecinos. La propuesta la lanzó el regidor, Alfredo García Rodríguez. "Es la zona adecuada para que alguno de los propietarios de las casas que están vacías del casco vello se decida a poner un albergue de peregrinos. Sería lo idóneo", dijo.

El alcalde recordó que el trazado del Camiño de Inverno recorre el caco vello, un barrio sumido en un serio declive económico desde hace años. Esta situación propició que muchas de sus casas permanezcan abandonadas, tal y como advirtió en varias ocasiones la asociación vecinal Porto da Barca. Para su presidenta, Pilar Pérez Bustillo, la propuesta del alcalde podría servir como revulsivo. "Sería genial. Casas hay bastantes. Ojalá alguien se decidiese", comentó.

La Asociación de Amigos do Camiño de Inverno por Valdeorras abrió un albergue de peregrinos en A Rúa, que atiende la presidenta: Asunción Arias Arias. "Estaría moi axeitado, é plausible. Ante a escasez de albergues, calquera iniciativa é boa", dijo. Explicó que por el de A Rúa pasaron más de 300 personas en 2013. También dijo que atender un establecimiento de estas características da mucho trabajo y escasos ingresos, oscilando sus precios en el Camiño de Inverno entre 6 y 11 euros, si son públicos, y hasta 18 euros los privados.

Más de 5.000 pasan al año por el albergue Santa Marina y San Roque, de Molinaseca (León), en pleno Camiño Francés. Su propietario, Alfredo Álvarez Pérez, abrió en 1992, antes del bum del Xacobeo. Explicó que los precios por pernoctar no superan los 8 euros, por lo que aconsejó ofertar también un servicio de restaurante. "Los cuatro primeros años pasó poca gente. Te tiene que gustar", dijo.n