VILAMARTÍN DE VALDEORRAS

Multa a Vilamartín por permitir los árboles al borde de la vía

El Seprona sanciona a Vilamartín por los del acceso a la aldea de Correxais

Árboles del acceso al pueblo de Correxais, Vilamartín (José Cruz).
Árboles del acceso al pueblo de Correxais, Vilamartín (José Cruz).
Multa a Vilamartín por permitir los árboles al borde de la vía

Los árboles que crecen al borde de las carreteras de titularidad municipal de Vilamartín desaparecerán. Lo anunció ayer el alcalde, Enrique Álvarez Barreiro, después de recibir la segunda denuncia del Seprona (Servicio de Protección de la Naturaleza de la Guardia Civil) por varios pinos plantados a ambos lados del acceso al lugar de Correxais. Al igual que en el expediente anterior, abierto hace casi dos años, la multa es de 300 euros.

Nada más recibir la comunicación de la sanción, el alcalde contactó con el Distrito Forestal XIII de O Barco, que desplazó un agente al lugar. "Vimos pinos no terraplén da estrada; xusto ao borde. Imos tiralos nós", explicó Enrique Álvarez. Añadió que la intervención municipal se limitará a los ejemplares que crecen justo al lado de los viales, que son los que entran en el radio de acción de la desbrozadora.

La eliminación de estos árboles no es suficiente. El alcalde comentó que la prohibición consta en la ordenanza municipal que obliga a los dueños de fincas a mantenerlas limpias. La norma obliga a cortar los ejemplares maderables que estén a menos de 10 metros de la carretera, por su mayor tamaño y peligro, además de aquellos frutales localizados a menos de 5, que también pueden presentar algún riesgo.

El Concello distribuirá bandos informativos, que recordarán sus obligaciones a los propietarios de los terrenos. Estos tendrán que cortarlos pues, en caso de que hagan caso omiso de la normativa en un plazo que aún está por determinar, los ejemplares de su propiedad serán talados por personal municipal.

"Se non se cortan, sacaremos o anuncio no Boletín Oficial da Provincia e cortarémolos nós de oficio", explicó Enrique Álvarez. Eso sí, puntualizó que el coste de la tala será pasado al propietario de la finca.

La medida no será aplicada únicamente en el acceso al núcleo de Correxais. Hay otras infraestructuras que tienen tanto o más peligro que la citada. Este es el caso de la que comunica los pueblos de Córgomo y Portela, bordeada por un gran número de chopos que amenazan con caer sobre los usuarios del vial.

El Concello solo intervendrá en aquellas carreteras que son de titularidad municipal, aunque la prohibición también pesa sobre las de todas las Administraciones.