SIEMBRA APURADA
Las patatas limiás sufren la intensidad de las tormentas
Uno de los postres más típicos de la Navidad es, sin duda, el mantecado. Los ingredientes de esta mítica sobremesa la son manteca de cerdo combinada con harina de trigo tostada y azúcar. La mezcla, cuyo origen está en Antequera, se aromatiza con canela molida.
Los alumnos del ciclo de Hostelería del Instituto Lagoa de Antela han querido revisar la elaboración de los mantecados y adaptarla a la comarca limiana. Para ello han usado ingredientes tan locales como la harina de trigo cultivada en A Limia -la misma que se emplea para hacer pan de Cea- y grasa de las matanzas tradicionales gallegas -el residuo que queda después de hacer los "rixóns"-. Los futuros "chefs" han puesto apellido al postre: Mantecados gallegos, y quieren darle continuidad. Para ello, según explicaron desde el propio centro, se pondrán en contacto con los productores de Porco Celta y le plantearán una serie de recetas para el aprovechamiento de este derivado porcino. Se trata, tal y como añadieron, de dar "un valor añadido al producto" o incluso crear uno nuevo, inspirado en productos gallegos.
En el catálogo de repostería navideña que han elaborado los alumnos limianos, destaca un turrón de patata frita -presentaron la versión con bombón durante la celebración de la Feria de la Patata de Xinzo, el pasado mes de noviembre- y también turrón de palomita, de miel del Xurés, de Lacasitos y de tortitas mejicanas, además de garrapiñada con miel.
Tal y como explican desde el centro, los estudiantes han rescatado alguna que otra receta típica de algunas de las montañas ourensanas, concretamente, en Castro Caldelas, como la llamada torta de "rixóns".
Contenido patrocinado
También te puede interesar
SIEMBRA APURADA
Las patatas limiás sufren la intensidad de las tormentas
PRODUCTO ESTRELLA
¿Cuándo plantar las patatas en A Limia? Así se preparan los agricultores
SEGUIMIENTO DE AVES GALLEGAS
La Xunta estudiará tres tipos de aves en A Limia
Lo último
Miguel Michinel
TINTA DE VERANO
El baile en el Rotary Club
La Región
CARTAS AL DIRECTOR
Cuando el silencio es una condena