Galería | La lluvia dio paso al sol para celebrar los magostos del día de San Martiño
El olor a castañas, churrasco y bollos preñados llenó la provincia durante todo el fin de semana, pero los más fieles a la tradición esperaron al propio día de San Martiño, este lunes, para disfrutar de las “paparotas”, en las que, por supuesto, no faltó de nada. Las celebraciones estuvieron repartidas a lo largo y ancho de la provincia, sin embargo, gran parte del protagonismo se lo llevó la ciudad, al tratarse del día de su patrón.
Así, las calles se llenaron de ourensanos que deseaban celebrar el magosto. A primera hora de la tarde, los más pequeños elaboraron, en un taller, sus cornetes para las castañas, que pudieron conseguir después en la propia Plaza Mayor o en Bispo Cesáreo, aunque hubo también otros productos típicos. La fiesta se completó con un concierto de “Brañas Folk” con Lucía Pérez y Pancho Álvarez, que siguió después con la actuación de la orquesta Olympus.
En Castro de Beiro, asaron unos 150 kilos de castañas en su magosto, con más de cuatro décadas de historia. Allí, bajo una gran carpa montada en el campo de la fiesta se reunieron más de 300 personas para disfrutar de churrasco, chorizos y vino nuevo, que como manda la tradición se prueba por San Martiño. La comilona también fue potente en el pabellón municipal de Nogueira de Ramuín, donde los vecinos disfrutaron de empanada y cocido, antes de pasar a las castañas.
Como viene siendo tradicional, el Concello de O Barco de Valdeorras celebró su magosto en la praza Ramón Otero Pedrayo de Viloira. Allí el reparto de castañas empezó a última hora de la tarde, de forma gratuita y acompañadas, cómo no, de vino.
Ribadavia fue otro de los puntos de la provincia donde se disfrutó este lunes de los productos y la fiesta típica de estas fechas. La lluvia respetó y la hoguera se pudo encender en la Alameda. Sin embargo, los vecinos de esta localidad, volverán a disfrutar de las castañas el 30 de noviembre en el ‘Malgosto’, una propuesta del equipo de Arteficial, que se define como “un magosto que sale mal”.
Fotos: Iago Cortón, José Paz y Sandra Iglesias.
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