Tesoros de Ourense: Baños de Molgas: un tesoro termal y cultural

TESOROS POR DESCUBRIR

En el corazón de la provincia, Baños de Molgas deja constancia,a través de la arquitectura, de la relevante huella romana. Sus aguas termales, aprovechadas desde entonces, siguen protagonizando los tesoros del municipio a día de hoy

Publicado: 13 oct 2024 - 05:19 Actualizado: 13 oct 2024 - 11:42
Tesoros de Ourense | Baños de Molgas

Baños de Molgas es un destino cargado de historia, naturaleza y patrimonio. Este municipio pertenece a la comarca de Allariz-Maceda y destaca por sus aguas termales, que han sido aprovechadas desde la época romana. Las propiedades curativas de sus manantiales han convertido a Baños de Molgas en un lugar idóneo para aquellos que buscan disfrutar de un entorno donde prima algo tan fundamental como estar tranquilo. Aunque este municipio no es solo conocido por su termalismo, su proximidad al Santuario de Nuestra Señora de los Milagros refuerza su atractivo espiritual y lo convierte en un enclave del peregrinaje. A nivel patrimonial, el municipio cuenta con joyas como el puente romano sobre el río Arnoia, un testimonio de la arquitectura de la época. Sobresale también la iglesia de Santa Eufemia, añadiendo al entorno un rico componente histórico y cultural, sin olvidar que Baños de Molgas es el gran protagonista de celebraciones como la Romería de los Milagros, acontecimiento destacado que atrae a cientos de visitantes a participar en procesiones, actos religiosos y celebraciones populares, manteniendo vivas las tradiciones del lugar.

Balneario

El Balneario de Baños de Molgas es un refugio termal que cuenta con una gran historia y destaca por sus propiedades medicinales. Sus raíces se remontan a la época romana, momento en el que se erigieron los primeros acueductos y termas de la región. Textos históricos como el Bronce II de Contrebia Belaisca, fechado en el 87 a.C., evidencian la relevancia de estas construcciones para la comunidad. En la Edad Media, los monjes de San Pedro de Montederramo utilizaban estas aguas con fines curativos, sobre todo para ayudar a peregrinos y enfermos.

Con el auge del turismo en el siglo XIX, Baños de Molgas experimentó un gran impulso gracias al balnearismo. En 1873 se construyó el actual balneario. Un año después este espacio marcó un hito en la regularización de estos espacios al implementar una normativa para garantizar una supervisión médica adecuada.

Las aguas termales de este balneario son reconocidas por sus beneficios terapéuticos. Ricas en minerales, se emplean en el tratamiento de diversas afecciones, como la artritis y problemas respiratorios.

El Balneario Baños de Molgas no solo ofrece terapias curativas, sino que también se ha convertido actualmente en un destino turístico destacado.

Puente Romano

A muy poca distancia del balneario resalta una construcción: el Puente Romano. Su historia dice remontarse al siglo I, cuando el emperador Tito Flavio ordenó la construcción de una vía romana que conectara Bracara (Braga) con Asturica (Astorga), y el puente de Baños de Molgas parece ser parte de esta obra. Su edificación, que data del siglo II, tenía el propósito de facilitar el cruce hacia la actual Ourense. Y es ahí donde los historiadores apuntan al origen de este puente romano de 4 metros de ancho y un arco de algo más de 10 metros de luz. La edificación fue modificada en el siglo XIV, donde sufrió alguna reforma. Aunque los expertos apuntan a su origen romano debido a la parte baja del arco, que cuenta con un almohadillado típico de aquella época. También fue reformado en el siglo XVIII y, finalmente, en el XX, de donde datan sus pretiles -muro para evitar caídas- y el enlosado de la calzada.

Santa Eufemia de Ambía

Esta capilla, construida en el siglo IX, es un claro ejemplo del estilo prerrománico con influencias mozárabes. Se relaciona históricamente con otras dos similares en la provincia de Ourense: Santa Comba, en el municipio de Bande, y San Miguel, ubicada en el actual monasterio de San Rosendo en Celanova. Estas construcciones se deben a la intensa actividad del monasterio de Celanova en sus primeros años, impulsada por su fundador, Rosendo Méndez. Lo que hace especial a esta zona es la increíble concentración de patrimonio arquitectónico y religioso, que data de los comienzos de la Edad Media y que muestra las particularidades del estilo peninsular, marcado por la influencia mozárabe. Cerca de la capilla se encuentra la “Fuente de las Ninfas”, un lugar de la época romana, de donde provienen las aras -piedras sobre las que el sacerdote celebra la misa en el altar- que hoy en día están dentro de la capilla de Santa Eufemia.

Parques

En el municipio también se puede disfrutar de un interesante entorno natural. Con un área de 40.000 m² se encuentra un espacio formado por tres zonas comunicadas a través de un puente de madera: Ansuíña, Pidetiña y As Mestras. Un fantástico espacio que destaca por su inmensa arboleda, donde se puede encontrar un roble catalogado, por la Xunta de Galicia, con el título de “árbol singular”.

Nosa Señora dos Milagros, lugar de culto y tradición

El concello destaca por su variado y valioso patrimonio religioso repartido entre sus parroquias. Entre las joyas arquitectónicas se encuentran la ermita de San Vitoiro, la iglesia de San Salvador en Ponte Ambía, la iglesia de Santa María de Almoite y la capilla de Santa Eufemia de Ambía. Sin embargo, el lugar más emblemático es el santuario de Nosa Señora dos Milagros do Medo, en Vide. Este conjunto monumental, cercano a la laguna de Breñe, alberga un museo etnográfico y de arte sacro.

El templo católico data del siglo XVIII ubicado en el Monte Medo y con un estilo arquitectónico barroco-neoclásico. Su fachada cuenta con similitudes a la de la catedral de Santiago, aunque Nosa Señora dos Milagros fue construida siete años antes. Al acceder por la puerta trasera del santuario, se pueden observar los restos de la linterna -remate sobre la cúpula- del antiguo templo barroco del siglo XVII. En el lateral delantero, se encuentra el Crucero de la Piedad, que data del siglo XVI, pero fue reformado y adornado en los siglos XVIII y XIX. Desde hace dos siglos, el santuario está bajo la administración de la congregación de los Padres Paúles, quienes lo han mantenido y cuidado desde entonces.

Este lugar acoge anualmente una novena en la popular romería en honor a la Virgen de los Milagros, siendo costumbre que muchos fieles -y leales caminantes trasnochadores- lleguen a Monte Medo en peregrinación nocturna. Una tradición por la que no pasan los años, y donde hasta los más jóvenes siguen siendo partícipes, quizás no de la misma forma que antaño, pero lo que está claro es que esta costumbre permanece viva en el sentimiento de los ourensanos.

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