Del terror, a ver el mar: “Ojalá los días fueran siempre así”

El grupo de ucranianos acogido en Molgas realizó este viernes su deseo de conocer la playa.

Parte del grupo posa para una foto al lado del puerto de Baiona.
Parte del grupo posa para una foto al lado del puerto de Baiona.

Conocer el mar, ese era el deseo de algunas de las personas del grupo de refugiados ucranianos que, desde Semana Santa y con la intermediación de Cruz Roja y el Concello, ha sido acogido en Baños de Molgas. El sueño se hizo realidad ayer gracias a la colaboración de los Concellos de Baños de Molgas, Vilar de Barrio, Allariz y Maceda -a través también de sus agrupaciones de Protección Civil- y los responsables del Hotel Ansuíña de Baños de Molgas.

A primera hora de ayer, 31 personas -repartidas en diferentes vehículos de Protección Civil- emprendían camino a las 09,00 horas de la mañana hacia las Rías Baixas para pasar el día en Playa América, Nigrán -en donde comieron-, y el puerto de Baiona. También subieron el monte de Santa Tecla por la tarde. “Me gusta muchísimo. Ojalá todos los días fueran así. Todo es tan agradable que estaría dispuesta a quedarme aquí a vivir”, manifestaba Liudmila Pilpani. “Estamos rodeados de muy buenas personas. En Molgas nos atienden perfectamente”, añadía.

Tatiana Lazarenko, de 21 años, conocía por primera vez el mar: “Me ha gustado mucho, no lo olvidaré nunca jamás”, afirmaba la joven, quien decía sentirse “como en casa” en Baños de Molgas.

Protección civil

El grupo iba acompañado de varios voluntarios de Protección Civil y de un trabajador del Hotel Ansuíña -la gerencia de este alojamiento decidió contribuir también a este día inolvidable invitando a todos a comer-. Dicho trabajador, que habla ruso, ejercía de intérprete. Algún voluntario de Protección Civil se comunicaba con los ucranianos echando mano del traductor del móvil: “Están alucinando. Moitos deles nunca viran o mar”, explicaba Pepe Gómez Losada, de Protección Civil de Baños de Molgas. “Están moi contentos e nós moi satisfeitos”, añadía emocionado.

María Mangana, concejala de Baños de Molgas, agradeció la implicación de las agrupaciones de voluntarios, los Concellos de Allariz, Maceda y Baños de Molgas y el propio hotel de la localidad para llevar a cabo esta iniciativa. El gobierno local está volcado en la integración del grupo: “Xa temos tres nenos escolarizados e os demáis van pouco a pouco. Algúns xa non están en idade escolar, senón que son universitarios que continúan a formación de xeito ‘online’”, cuenta la edil.

Por otro lado, también se están impartiendo clases de castellano en tres grupos distintos gracias a un voluntario. “Trátase dunha persoa particular que se ofreceu ao Concello para dar clases. Comezaron esta mesma semana. Uns van pola mañá e outros pola tarde. Está funcionando moi ben”, aseguró Mangana.

El Concello promoverá nuevas iniciativas y actividades pensadas para todas estas personas, que ya están censadas en el Concello.

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