CELANOVA

En busca del antiguo esplendor

Una asociación busca mejorar el entorno del Alcázar de Milmanda para devolverle el esplendor que tuvo en la época medieval. Por el momento, ya han conseguido la limpieza de varios montes comunales.

Miembros de la asociación patrimonial con el alcalde, José Luis Ferro (C.P.).
Miembros de la asociación patrimonial con el alcalde, José Luis Ferro (C.P.).
En busca del antiguo esplendor

Es bien sabido que los árabes no alcanzaron en el norte de España la influencia que todavía permanece en lugares como Andalucía. Sin embargo, son varios los vestigios que todavía conserva la comarca de Celanova de aquella época. A pocos kilómetros de la capital comarcal se sitúa uno de ellos, por lo menos en lo que a toponimia se refiere. El Alcázar de Milmanda es el único punto del norte de la Península que lleva este nombre. Su historia data del siglo X, aunque en la actualidad casi no se conservan restos de lo que un día fue. 

Con el objetivo de intentar devolverle parte del esplendor es por lo que trabaja la Asociación de Defensa e Promoción do Patrimonio Ourensán (ADPPO), que preside Manuel González. Éste, que a su vez regenta una pensión en la casa donde se habría emplazado "uno de los primeros ayuntamientos de Galicia", lleva un tiempo tratando de que las instituciones públicas colaboren en adecentar el entorno que rodea a lo que queda del Alcázar. 

Por el momento, el Concello de Celanova ya ha aportado su granito de arena, enviando a un equipo de limpieza para desbrozar los montes comunales que rodean el torreón que todavía permanece en pie y donde hoy se ubica la iglesia de Santa María. Para comprobar los resultados y evolución de las actuaciones, el alcalde, José Luis Ferro, acompañó este martes a miembros de ADPPO por los lugares donde estarían antaño partes como la fortaleza o, incluso, un antiguo pasadizo desde el castillo. 

"Trátase de poñer en valor o Alcázar e para iso a limpeza das fincas era prioritaria", precisó Ferro. Aunque por lo de ahora se ha trabajado en los montes comunales, la asociación patrimonial prevé ponerse en contacto con la Consellería de Medio Rural para que gestione la limpieza de las fincas particulares que rodean la edificación que aún se mantiene. El siguiente paso que figura en la agenda del colectivo presidido por González es el de conseguir una señalización desde las principales vías de acceso a Celanova que les permita atraer visitantes. "Nuestro objetivo no es construir un castillo, sino valorar lo que tenemos", explica.


Moneda propia


Los representantes municipales tuvieron ocasión, no sólo de recorrer la antigua fortaleza o el Camino Real que conduce hasta Castro Leboreiro, en Portugal, sino que también conocieron la réplica que han elaborado de la moneda acuñada en el Alcázar de Milmanda en 1268, así como el lugar donde se realizaba el cambio para poder pagar dentro de las murallas del castillo. De los restos que todavía permanecen, Manuel González destacó algunas tumbas con "más de 500 o 600 años de antigüedad" en el cementerio que hoy rodea a la Iglesia de Santa María. Dentro, una puerta indica la entrada al torreón, el resto más antiguo que se conserva.

A este respecto, uno de los principales trabajos que están llevando a cabo desde ADPPO es el de recoger la mayor cantidad de datos posible referentes al Alcázar para poder documentar la importancia que un día tuvo como uno de los castillos que componían la "línea de defensa" del sur de la Provincia de Ourense. 


Colaboración vecinal


A pesar del avance de los trabajos, Manuel González no se muestra especialmente optimista en cuanto al futuro de la asociación que preside. En este sentido, asegura que si bien han sentido el apoyo del Concello de Celanova, no ha ocurrido lo mismo con algunos vecinos, como podría ser el pedáneo, de quien esperan poder recibir más colaboración en el futuro. "Si la situación no cambia, cesaremos las actividades e incluso me plantearía el cierre de la pensión". No obstante, está situación no se trasladaría al conjunto de los vecinos, puesto que fueron varios los que acompañaron a la comitiva municipal en su visita al Alcázar de Milmanda. "Nosotros nos queremos buscar problemas, sino valorar el patrimonio y, si se pudiese, hacer una romería" en honor a la patrona, puntualiza.