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El Ourense CF, a 90 minutos de la Segunda B

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El Ourense CF, a 90 minutos de la Segunda B

El delantero del Ourense CF, Martín Lamelas, observa como el balón se aloja en la portería del Arosa.
photo_camera El delantero del Ourense CF, Martín Lamelas, observa como el balón se aloja en la portería del Arosa (DAVID FERNÁNDEZ).
Los de Fran Justo vencieron por 2 a 1 al Arosa en un partido en el que destacó el meta Cristian Parra

El Ourense CF no falló y clasificó para la final que el próximo sábado, de nuevo en Balaídos, le enfrentará al Arosa. Lo consiguió luego de ganar por dos goles a uno.

Sabían lo importante que era el partido ambos equipos y desde el primer minuto no se dejaron nada en la recámara. No había un dominador claro ni ocasiones para ninguno. La primera fue para los de Vilagarcía a los ocho minutos. Una indecisión defensiva de los ourensanos la finalizó Pedro Beda con un disparo que se le fue arriba. La réplica de los de Fran Justo llegó a los diez minutos tras una falta directa que lanzó Pibe y que se marchó a saque de esquina.

Martín Lamelas avisó a los trece minutos con un disparo seco que se fue fuera por poco y sólo un minuto más tarde, una genialidad del pontino terminó en el primer gol del partido. Recuperó una pelota en el borde del área y tras una pared precisa con Cássio, que le dejó sólo ante Manu Táboas, tras regatearle, marcó con un tiro raso.

El partido no tenía un dominador claro y el Arosa tuvo sus opciones en la primera parte, pero emergió la figura del meta del Ourense CF Cristian Parra que salvó a los suyos hasta en tres ocasiones muy claras para el Arosa.

La primera fue falta directa que ejecutó Mon y que obligó al meta madrileño a lucirse. Era el minuto 23 nueve más tarde, un remate a bocajarro de Jorge Sáez lo salvó milagrosamente con una pierna de nuevo el meta. Y todavía se volvería a lucir en el 45. Esta vez ante el disparo de Manu Rodríguez que se topó de nuevo con un majestuoso Cristian Parra. 

En medio también una muy clara para los ourensanos. Saque de esquina que bota Renan Zanelli, toca Cássio y el remate de Martín Lamelas lo salva Manu Táboas también con una gran intervención. Se llegaba al descanso con una buena primera parte de ambos equipos con gran derroche físico. 

Mejor el Arosa tras el descanso

En la segunda parte salió mejor el Arosa que gozó de dos buenas oportunidades en los tres primeros minutos, pero de nuevo emergió la figura de Cristian Parra para detener las ofensivas del conjunto de Rafa Sáez. En el 46 disparo de Mon y en el 48 de Manu Rodríguez, tras media vuelta, pero ambos disparos los atajo el meta.

El Arosa sabía que tenía que ir a por todas ya que no le valía ni el empate y lo tuvo claro. Enfrente un Ourense CF que estaba sufriendo más de lo previsto, pero que también tenía claro que su ocasión iba a llegar y que era cuestión de no perdonarla. Mientras a ponerse el mono de trabajo y a sufrir. Además estaba el portero Cristian Parra que ya había demostrado que este era su tarde de gloria.

La más clara para el Arosa fue en el minuto 61. Buena combinación entre Jorge Sáez y Pedro Beda que le deja una pelota a Rober para que la empujara a la red, pero el de Porriño quiso ajustar tanto el remate que incomprensiblemente lo mandó fuera. No era el día.

El Ourense CF sentenció en el 72. Una contra que llegó a Pibe que tras controlar y avanzar hacía la meta de Manu Táboas fue derribado por el defensa del Arosa Catú y el árbitro santiagués Vidal Fonseca no lo dudó. Penalti y expulsión del defensa arlequinado. Jugada muy protestada por los visitantes que reclamaban que la falta al fino media punta había sido fuera del área. No le faltaba razón, pero el que manda es el colegiado.

Renan Zanelli asumió la responsabilidad y no falló. Con frialdad y templanza engañó a Táboas y puso un 2-0 que casi era definitivo. Quedaba mucho pero pie y medio en la final ya lo tenían.

El Arosa pese al traspié no bajo los brazos y agotó sus opciones hasta el último aliento. Siguió a la carga y Coti tuvo una buena oportunidad pero su disparo se marchó fuera. Y en el 87 consiguió premio a tanto esfuerzo. Saque de esquina que Pedro Beda, en un buen remate de cabeza, ponía lejos del alcance del inconmensurable Cristian Parra. 

Quedaban tres minutos más seis de descuento y el Arosa necesitaba dos goles. El Ourense lo sabía y durmió el partido hasta que el colegiado decretó el final.

La euforia se desató en el bando ourensano que dejó impronta de un buen equipo y que sigue engordando una temporada que lleva camino de ser redonda. 

Es un equipo muy sobrio que es muy difícil de doblegar. Ahora les espera el Compostela, que terminó líder y que sin duda se lo volverá a poner muy complicado. Pero el hambre ourensana puede con todo.

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