Suculentas con forma de rosa

Pronto comenzará de nuevo la primavera y algo que podemos ir preparando es esta planta con una forma única

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Las crasas son un grupo fascinante que se distingue, principalmente, por tener órganos especializados para retener agua en cantidades muy superiores al resto de los vegetales. En la mayoría de ellas, son las hojas las que almacenan dicho líquido, dando lugar a plantas con formas muy variadas. Aunque hay muchas suculentas con forma de roseta, la Greenovia dodrentalis se parece a un rosa más que ninguna otra. Esto se debe a la peculiar disposición de sus hojas, curvadas y superpuestas unas sobre otras.

Esta suculenta en forma de rosa pertenece a la familia de las crasuláceas y es endémica de las Islas Canarias, donde vive en terrenos volcánicos. Se pueden encontrar otras especies de greenovia en Madeira, Marruecos y en el este de África, todas ellas en peligro de extinción debido a la recolección y a las actividades turísticas. Son plantas pequeñas y difíciles de encontrar a la venta. Así que, de encontrar una, más vale asegurarse de saber cómo cultivarla para no fracasar en sus cuidados y conseguir así, que la planta prospere.

La greenovia es una planta amante del sol, un rasgo muy común en las crasas, por otro lado, también que tienen cierto parentesco con los aeoniums. Esto se traduce en que a pesar de que les guste la luz del sol, no llevan muy bien un calor excesivo en climas secos. Las plantas de greenovia tienen un tamaño pequeño, no levantando más de 15 cm de altura cuando son adultas. Las hojas son verdosas con matices grises y algún tinte rosa en los bordes. Conforme la suculenta crece, los pétalos más viejos se abren y desarrollan un suave tono arenoso.

Debemos colocar nuestra Greenovia drodentalis en un lugar cálido y bien iluminado. Lo ideal sería que recibiera unas cuantas horas de sol de mañana, evitando las horas centrales del día y la tarde si el clima es muy cálido y seco. Esta suculenta se puede cultivar dentro de casa, sobre todo en lugares muy fríos ya que la planta no tolera temperaturas por debajo de los 0ºC. En el caso de Ourense, sobra decir que no aguantaría un día de invierno en la intemperie.

Como todas la suculentas, necesita un sustrato arenoso donde el agua drene con rapidez y las raíces no permanezcan mucho tiempo encharcadas ya que esto puede causar que se pudran. Tampoco es necesario que sea un suelo muy rico. No es difícil preparar una buena tierra para las crasas, pero si no, siempre puedes encontrar sustratos específicos ya preparados en los viveros.

Las plantas maduras de greenovia pueden llegar a florecer, aunque lo hacen en pocas ocasiones. Se trata de una suculenta monocárpica que después de producir la flor y sus semillas muere. Las semillas se pueden recolectar para reproducir la planta, pero pasarán años hasta que la nueva planta tenga forma identificable. Las semillas se siembran en una bandeja poco profunda, se riega pulverizando agua sobre ellas y se trasladan a un recipiente mayor cuando ya se distinguen algunas hojas. Otra forma de reproducirla es cortando hijuelos y trasplantándolos a otra maceta, un método bastante más rápido.

Riego

El riego, como ocurre con cualquier otra planta, depende mucho del clima y el lugar donde esté ubicada. Como regla general basta con regar la greenovia una o dos veces al mes en invierno. El resto del año hay que hacerlo más a menudo, incluso puede que dos veces por semana en verano. Para darle un riego correcto a esta, o cualquier otra crasa que tengas, es muy importante comprobar que el sustrato esté bien seco antes de regarla nuevamente.

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