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Escándalo en el Gallego y no por la FGA: el campeón será el que gane el último rally, el Mariña Lucense

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Tribuna

Escándalo en el Gallego y no por la FGA: el campeón será el que gane el último rally, el Mariña Lucense

El sistema de competición confirmado por la FGA en un comunicado dará el título al equipo que se imponga en el Mariña Lucense sin tener en cuenta las otras dos citas

Justo cuando todo hacía indicar que la situación no podría convertirse en todavía más surrealista en el Gallego de Rallys, ha vuelto a suceder. La Federación que preside Iván Corral ha publicado un comunicado, el 158/20, en el que confirma una nueva vuelta de tuerca al certamen aunque en esta ocasión no es su culpa.

En él confirma que la puntuabilidad del Gallego se regirá por el baremo de descarte de dos pruebas, cuando en todo caso se disputarán un máximo de tres tras la cancelación del Rally do Botafumeiro. En él informan que acatarán la ley del deporte en el que "no se puede modificar las normas de las competiciones durante su desarrollo, salvo causa de fuerza mayor debidamente justificada", lo que impide cambiar la normativa.

¿Qué significa eso? Pues que a la vista del coeficiente del Rally Mariña Lucense (el máximo, ocho), el vencedor del Campeonato Gallego de Rallys será el que logre la victoria en esta carrera, obviando lo que sucedió en las dos anteriores (A Coruña y San Froilán eran coeficiente siete).

comunicado

Un claro agravio económico y deportivo hacia el actual líder del campeonato, Víctor Senra, que podría quedarse sin título si abandona en la tercera prueba puntuable, al computar 245 puntos frente a los 280 que se llevaría el vencedor de la prueba.

De esta forma, ¿Qué sentido tiene organizar un certamen en estas condiciones? Si por un casual uno de los contendientes al título (que ahora mismo son todos los que hayan participado en al menos un rally) alquila un WRC (edito: no puntúan) y arrasa en Lugo, ¿Qué valor tendrá ese título autonómico de 2020?

Todo esto partiendo de la base de un más que posible cambio de parecer tras el malestar mostrado por algunos de los inscritos en los campeonatos y copas del gallego, que consideran un perjuicio la confirmación de esta regla pensada para un certamen completo. 

En una temporada marcara por el coronavirus y las cancelaciones, con las ausencias en el calendario del próximo año encima de la mesa y un futuro bastante gris (#noitepecha) para el automovilismo, resulta difícil encontrar sentido a un regional en el que se penaliza a los que han invertido grandes cantidades de dinero para sacar adelante un certamen que a la vista está que no agradará a nadie.

Eso sí, en esta ocasión la FGA no tiene nada que ver.