La Región

O CARBALLIÑO

Nunca es tarde para aprender

La Residencia de Cea, de la Fundación San Rosendo, mantiene ocupados a los mayores con todo tipo de actividades, que les permiten desarrollar sus habilidades y participar de experiencias que desconocían hasta ahora.

Thalia Sequeiros trabajando con los residentes.
Thalia Sequeiros trabajando con los residentes.
Nunca es tarde para aprender

El proyecto Experiencia Activa que desarrolla la Fundación San Rosendo está sacando lo mejor de cada persona en las residencias de mayores. No solo les ayuda a mejorar sus condiciones físicas y psíquicas sino que además los residentes también se divierten y aprenden y practican habilidades y actividades que desconocían hasta ahora. La residencia de San Cristovo de Cea, que había inaugurado Manuel Fraga hace 15 años, está aplicando desde hace dos este plan, en el que las mujeres son las más participativas.

Las actividades se eligen en función de cada época del año y así el Día Internacional de la Mujer ha estado ocupando el tiempo de algunas de ellas durante las últimas semanas, realizando murales, centros ornamentales que se han distribuido por todo el centro o aprovechando los talleres de memoria para recordar los nombres de mujeres que han sobresalido en la lucha por la igualdad.

Ahora ya están a punto de iniciar otra experiencia orientada hacia la primavera y la próxima Semana Santa, creando flores y otros alegres motivos, además de figuras como el Cristo, la representación de la última cena o la resurrección.

Toda esta actividad la dirige la educadora social Thalia Sequeiros, que da ideas y también recoge las que aportan los residentes sobre lo que se puede hacer en cada celebración. "Ahora estamos con la primavera y la Semana Santa, pero ya pensando en el Día de la Madre y en las Letras Galegas, en las que pasamos imágenes del autor al que se le dedican, recitamos poesías y leemos libros", apunta Thalia Sequeiros.

El día en la Residencia de Cea incluso da para mucho más, porque a estos talleres hay que añadir otras actividades diarias como la gimnasia, estimulación cognitiva, refuerzo de la memoria, bingo, juegos de cartas y cine con la proyección de películas clásicas de Antonio Molina, Manolo Escobar, Rocío Durcal o Joselito, que son las preferidas de los usuarios. Además, ayer celebraban cumpleaños, al igual que lo hacen hacia finales de cada mes, con una gran fiesta que reúne en torno a una tarta a aquellos que están de aniversario.

Son en total 53 personas las que viven en este centro, la mayoría de ellas del entorno cercano de este municipio y con edades comprendidas entre los 65 y los 98 años. Están atendidos por 26 trabajadores, entre auxiliares, médico, enfermera, fisioterapeuta, masajista, educadora y dos directoras: María Jesús Pereira y Noli Álvarez. "El proyecto Experiencia Activa empezó como un plan piloto en la residencia de Santa Cruz y desde hace dos años también lo estamos desarrollando aquí. Antes no había tanta actividad ni tan diversa, ni tampoco tan especializada. Por ejemplo en el taller de memoria activa les encanta recordar y contar sus vidas", señala María Jesús Pereira.

Ella considera que los beneficios que reporta a las personas mayores son importantes tanto para su mantenimiento físico como psíquico, asegurando que "están muy motivados".

Carmen Fernández, Marina Álvarez y María Rincón son tres de las mujeres más activas de la Residencia de Cea, afirman que les gustan todas las actividades, además de adquirir allí algunas nuevas habilidades como la pintura o las manualidades, entre otras que nunca habían practicado.