La pandemia deja en Ourense la cifra de autónomos más baja de la historia

Reportaje

El autoempleo se hunde en la provincia hasta los 23.227 profesionales mientras en España alcanza la cifra más alta en 13 años

Ourense, con la cifra más baja de autónomos de la historia

Las restricciones del covid, el encarecimiento de las materias primas y la subida de la luz ahogan a los autónomos ourensanos, que viven en la asfixia continua y alcanzan mínimos históricos. Las afiliaciones medias a la Seguridad Social de octubre, con tan solo 23.227 autónomos, reflejan la cifra más baja desde que se elaboran estadísticas. El anterior récord negativo se había producido en enero y febrero de 2021, ambos meses con 23.336 autónomos dados de alta en la Seguridad Social, cifra que ahora se acaba de rebajar todavía más, pese al levantamiento de la inmensa mayoría de las restricciones.

La tendencia decreciente es preocupante, por continua. Como ejemplo, en octubre de 2016 había 25.482 autónomos. El mismo mes de 2011, al comienzo de la década, eran 26.331, y en octubre de 2001, al comienzo de siglo, 30.151. Es decir, en 20 años se han perdido casi 7.000 trabajadores por cuenta propia en la provincia (6.924, concretamente). Tocan fondo la agricultura (2.808) y, especialmente, el comercio al por menor, víctima de una eterna crisis, y que alcanza su cifra más baja de la historia, con 5.343, la mitad que solo hace 10 años, cuando había 11.317. Toca fondo también la hostelería ourensana, con solo 2.449 autónomos, que completa el trío de las ramas de actividad más tocadas del tejido económico ourensano. La sangría ourensana en el trabajo por cuenta propia contrasta con los buenos datos que se están produciendo a nivel estatal.

De hecho, la Asociación de Autónomos (ATA) tildaba ayer de “positivos” los datos de empleo,al aumentar los trabajadores por cuenta propia en casi 5.000 personas en todo el país solo en octubre. En España hay ya 3,32 millones de autónomos, la cifra más alta en 13 años, solo superado por los 3,4 millones de autónomos de 2008. Y en Galicia se cerró octubre con 209.200, una de las cifras más altas en este apartado desde que comenzó la pandemia. Ourense, sin embargo, es incapaz de revertir su sangría desde el inicio de siglo.

A esta asfixia se sumará en 2022 una nueva subida en la cuota, que será de 8 euros más al mes, lo que añade un ingrediente más a la desesperación del sector que, en algunos casos, está viendo cómo se cuadriplica la luz y se doblan los gastos en materias primas. “Se está castigando justo a quienes contienen la caída”, decía David Martínez, presidente de la Asociación Empresarial de Profesionales y Autónomos de Ourense, en este periódico. “Hay que contar con los autónomos como un sector estratégico para impulsar la recuperación económica”, decía Martínez, defendiendo esa “heterogénea realidad” que viven entre las empresas y el empleo por cuenta ajena. Se lamentan de que “no se legisla para ellos” y que se les exigen cumplimientos “más propios de grandes empresas”, en lugar de reconocer su “carácter especial”. Por ello, urgen a legislar para su situación, evitar las cargas que “no están en condiciones de soportar” y entender el valor que tienen para frenar la tasa de parados.

Luis Rivera, del Centro Comercial Aberto Ourense Centro, considera que “si caemos en población, caemos en todo” y percibe “cada vez más miedo” al autoempleo, además de la pérdida de interés en oficios como “pintores, fontaneros… ”. Además, ve en la despoblación la “pesacadilla que se muerde la cola”, al perder público potencial y “quita las ganas de emprender a mucha gente” en la ciudad.

“Pago por 4 meses 8.000 euros, o que pagaba antes en todo o ano”

La subida de la luz, con un aumento interanual del 37% según los datos del Instituto Nacional de Estadística, presenta casos paradigmáticos en empresas de la provincia que ahogan a los autónomos. Es el caso del propietario de una tienda de alimentación de la ciudad, que prefiere el anonimato mientras intenta denunciar públicamente el abuso. “En catro meses, paguei o que antes pagaba en todo o ano”.

En apenas cinco días, le llegaron, de golpe, las facturas de cuatro meses, a golpe de casi 2.000 euros cada una. “Na de outubro, tócame pagar 2.100 euros, cando o ano pasado pagara 650, é alucinante”, lamenta. Llevaba cuatro años con la misma compañía pagando entre 450 y 500 en los meses de invierno y entre 600 y 650 en verano. “Agora chegoume isto, sen facer nada especial e funcionando igual. 2.100 euros ao mes! Que alguén o explique”. Lo más sangrante, afirma, es que tras todo un verano sin enviar facturas, llegan cuatro de golpe, que suman un total de 8.000 euros, “o mesmo que pagaba antes en todo o ano, é que é algo incrible, e sen ter ningún aparato nin nada extra”. Cree que con estos precios los negocios van a la ruina. “É que pagar o local, os 2.000 euros de luz, os traballadores… xa teño que traballar mínimo tres semanas só para pagar os gastos, é demoledor. Batallarei para que rectifiquen, pero mentres hai que ir pagando”. Confiesa que cuando le llegaron las facturas de golpe “non puiden nin durmir”. Le llamaron en mayo para decir que había un error en el contador, lo cambiaron, y desde entonces hasta la semana pasada no le llegó ninguna factura. “E chegan todas xuntas con esta barbaridade! Chegáronme de golpe 8.000 euros, nunha semana, unha cantidade que antes non gastaba en todo o ano. Cando non me mandas a factura en catro meses e me mandas despois esta barbaridade toda xunta cando eu contaba cunha subida, pero máis pequena. E como pago isto? Teño 8.000 euros de débeda de luz”, reflexiona.

“Hacemos semanas de hasta 100 horas”

Raquel  y Raúl, de A Cociña do Mexilón.
Raquel y Raúl, de A Cociña do Mexilón.

Raquel y Raúl, de A Cociña do Mexilón.

Raquel Rodríguez y Raúl Montesinos montaron A Cociña do Mexilón, en el casco vello, el 14 de febrero de 2020. Fue su estreno como autónomos. Un mes después, la pandemia les obligaba a cerrar. Hasta el 11 de mayo, “en cuanto nos dejaron, con dos mesas en terraza”. Por el camino, cambios de restricciones y hasta una reforma con sus propias manos para minimizar gastos. Han conseguido salir airosos apostando por la calidad, los buenos precios y mucho trabajo. “Hemos tenido semanas de hacer 100 horas. Estuvimos un año sin descansar un día, ni Nochebuena ni Navidad ni Fin de Año, solo descansábamos la mañana del lunes. Ha sido duro, nos salió de la piel, pero estamos contentos”. Cuando les volvieron a cerrar, sirvieron a domicilio. “Ahora no puedes abrir un bar como antes, cuando los clientes entraban solos. Ahora aumentaron las exigencias. O trabajas bien y le dedicas horas, o va mal”. Autónomos, alquiler, impuestos y ahora la luz -“que estamos pagando el doble que al principio”-, ponen todo cuesta arriba. Pero ellos siguen.

“O noso maior problema é a xubilación”

Javier Paz ve un problema en las pensiones.
Javier Paz ve un problema en las pensiones.

Javier Paz ve un problema en las pensiones.

Francisco Javier Paz es fontanero, profesión que ejerció primero como asalariado y ahora hace por el régimen de autónomos, en el que echa de menos la posibilidad de generar pensiones de mayor cuantía. “O noso principal problema é a xubilación”, asegura, y destaca como única solución posible a esta situación “pagar máis á Seguridad Social, que é a única forma de ter algo o día de mañá”. También considera que la base contributiva de las pensiones debería incluir los años cotizados por el régimen general, y no solo los de autónomo. “Podíamos entrar no sistema do réximen xeral á hora da xubilación, e non mirar só os anos de autónomo senón tamén os anos como asalariado, eu por exemplo estiven 20 anos no réximen xeral”, agregó. En su caso, el negocio no mermó durante la pandemia, y pudo mantenerse a flote. Mientras el negocio siga funcionando no tiene problema en pagar más a la Seguridad Social, siempre y cuando esto repercuta en una mejor pensión. “Cada pouco están subindo a tasa de autónomos e cada vez cóbrannos máis, espero que despois sexa remunerable no resto”, concluyó.

“Pagamos mucho para lo que recibimos”

Julio Pereira es autónomo desde hace 35 años.
Julio Pereira es autónomo desde hace 35 años.

Julio Pereira es autónomo desde hace 35 años.

Julio Pereira suma más de tres décadas como autónomo al frente del taller de chapa y pintura “Autoreparaciones el 21”, y considera que los principales problemas que sufren se relacionan con las dificultades a la hora de coger una baja o irse de vacaciones. “Pagamos mucho para lo que recibimos, pagamos una seguridad social muy alta y estamos muy mal atendidos, no tenemos derecho a una baja desde el primer día, ni a unas vacaciones pagadas, y tenemos una jubilación muy precaria”, afirma.

Cuando se encuentra enfermo le cuesta mucho tomar la decisión de no ir a trabajar, ya que “si un autónomo no trabaja, no cobra”, y considera que debería poder ir a dirigir la actividad pese a estar de baja.”Otro inconveniente que veo es que un autónomo estando de baja no pueda estar en su empresa dirigiéndola, aunque sea sentado en una silla, lo veo injusto”, agrega. Reclama que los autónomos tengan derechos más parecidos a los de los asalariados, como “cobrar una paga extra en Navidad”.

“Te levantas de cama ya con gastos”

Aser Fente dirige la empresa Fenbosat S.L.
Aser Fente dirige la empresa Fenbosat S.L.

Aser Fente dirige la empresa Fenbosat S.L.

Para Aser Fente, quien dirige la empresa de reparación de electrodomésticos Fenbosat S.L., el mayor problema de ser autónomo es la cantidad de gastos que acumulan. “Te levantas de cama por la mañana ya con gastos, tienes gastos del local, del seguro, del coche… y si tienes empleados lógicamente tienes que contar que ellos cobran y tienes que pagar su seguro”, explica.

También ve como un impedimento el no tener una fuente de ingresos asegurada. “Para el asalariado normal, cuando se termina el trabajo se va a casa y no tiene problemas en la cabeza, sin embargo, el autónomo tiene que estar todo el tiempo pendiente de su negocio, si no hay trabajo te lo tienes que estar buscando”, añade, y carga también contra la dificultad para tomar vacaciones. “La gente no se anima a ser autónomo, prefiere estar trabajando como. asalariado, ya que las prestaciones y todo son peores como autónomo, las vacaciones son por tu cuenta, si tomas vacaciones dejas de ganar, salvo que tengas empleados que puedan quedar y cumplir. Creo que cada vez va a haber menos autónomos”, aseveró.

Contenido patrocinado

stats