ELECCIONES GENERALES

El PP resiste en su fortín ourensano y los socialistas recuperan músculo

El PSOE opta a arrebatarle un escaño en la provincia a los populares, clave para dirimir cuál es la primera fuerza en Galicia. La victoria de Sánchez no le acercaría a construir una mayoría nítida, que sí rozaría un pacto entre Casado, Rivera y Abascal

El PP resiste en su fortín ourensano y los socialistas recuperan músculo

Tres elecciones generales en tres años y medio no parece que vayan a servir para aclarar el panorama en el Congreso. Más bien al contrario. Pero tan evidente semeja que la política española ha inaugurado una nueva etapa, líquida e incierta, como que en Ourense  el transcurrir de las cosas marcha por otros derroteros. Esto dibuja la encuesta de Infortécnica para La Región, que apunta tras el 28 de abril a un escenario totalmente novedoso en España y bien conocido en la provincia. La irrupción de Vox convierte al sistema en pentapartito –con el PSOE en cabeza pero lejos de articular una mayoría–reducido en Ourense al bipartidismo clásico, con victoria del PP.encuesta elecciones generales

Una descripción ésta que serviría para explicar el comportamiento electoral de la provincia en todas las generales desde 1986, a excepción de la irrupción de En Marea en 2015. Atendiendo a la encuesta, los populares estarían incluso en disposición de mantener el tercer diputado provincial. Para ello será clave su capacidad de resistencia ante el empuje de Ciudadanos y Vox –este último con un vigor, apuntan los expertos, complicado de medir ahora mismo a nivel demoscópico–. 

En la acera de la izquierda, el PSOE recupera músculo en Ourense. Vigorizado por Sánchez, nutrido de votantes que regresan tras el desencanto de lo que pudo ser y acabó siendo Podemos/En Marea y también pendiente de lo que dañen las otras opciones de derecha a los populares, los socialistas se plantean recuperar el segundo diputado. Empatarían así con el PP y con su mejor resultado en la provincia –ya lograron este segundo asiento en 1993, 1996 y 2008–. 


Posible vuelco en Galicia


En el contexto autonómico, el balance sería menos halagüeño para el PP. Infortécnica sitúa a Ourense como la única provincia gallega en la que los populares podrían lograr más actas que el PSOE. Y si finalmente hay empate en Ourense, los socialistas darían un vuelco al tablero sin precedentes desde la Transición. Esta horquilla de 9-10 diputados para ambos es fruto de un panorama en el que los populares sufren con el traspaso de intención de voto a Vox y, en menor medida, a Ciudadanos.  Una fuga de apoyos que le costaría al PP 2 o 3 asientos, lo que lo dejaría en mínimos desde los tiempos de AP en el 82 y que, según el sondeo, ni siquiera está claro que vaya a cristalizar en escaños para Vox y Cs –ambos rozarían acta en Pontevedra y A Coruña–. Ahí se entiende uno de los ejes de campaña del PP, con sus reivindicaciones al voto útil y a unificar apoyos alrededor de Casado para tumbar a Sánchez.

El escenario en Galicia tendría como gran beneficiado al PSOE. Recuperaría entre 3 y 4 diputados, regresando a los mejores tiempos de los socialistas en Galicia, con el bipartito en San Caetano y Zapatero en La Moncloa. Infortécnica pone a los liderados por Gonzalo Caballero como primera fuerza en A Coruña, donde en las generales de 2016 sufrieron el sorpaso de En Marea. Ahora, el descalabro de la izquierda rupturista –escindida en dos candidaturas, pasaría de 5 diputados a solo dos, obtenidos por Podemos en las provincias atlánticas– permite al PSOE ganar color. Un escenario similar al de Pontevedra. La encuesta pone como primera fuerza a los de Sánchez, que ganarían allí por primera vez en unas generales –hay siete provincias en las que nunca lo ha hecho. Entre ellas, Ourense y un Lugo en el que esta vez se repartirían los escaños populares y socialistas–. 


PP, Vox y Ciudadanos rondan la mayoría en un panorama repleto de incógnitas


La fotografía de Infortécnica para España deja un escenario cubierto de incertidumbres, en el que la elevada dispersión de voto y el impredecible comportamiento electoral de Vox dejan muchas incógnitas para el 28A.

Lo que sí perfila el sondeo es la victoria del PSOE, recuperando vigor tras encadenar tres mínimos históricos (2012, 2015 y 2016). Los de Sánchez quedarían, eso sí, lejos de poder articular una mayoría nítida. Principalmente debido a la debacle de Podemos, que se quedaría con la mitad de sus actuales 71 asientos en el Congreso –habría que sumar los apoyos de sus exsocios catalanes y valencianos–. Para retener el gobierno, Sánchez se vería obligado a tratar de reeditar la mayoría que desalojó a Mariano Rajoy. A la vista del desarrollo de los últimos meses, la hipótesis aventura inestabilidad, con nacionalistas e independentistas como bisagras. 

El sondeo otorga una ligera ventaja al bloque del centroderecha. Allí mantendría, con mucha holgura, el mando el PP, firmando un bajón esperado aunque menor de lo que le pronostican otras encuestas. La horquilla de 93-103 diputados lo sitúa, eso sí, en mínimos históricos –por debajo de los 107 de 1989– .

Este cambio de escenario para los conservadores tiene un responsable principal: Vox. Los de Abascal se alimentan del mismo granero de votos del PP. Entre estos dos partidos hay un trasvase directo de apoyos. La novedad hace complicado medir la profundidad de la herida del PP y el músculo de los de Abascal –sus votantes se mueven como vasos comunicantes –. Infortécnica los deja rozando la mayoría junto a Cs, situado en los 40 diputados, ocho asientos más que en 2016 pero lejos de sus expectativas.