Procesión en busca de droga en Ourense
Hay un nuevo punto de venta de estupefacientes en la ciudad. Se trata de una vivienda en la calle Nogueira de Ramuín. Cada día acuden decenas de consumidores que, tras comprar, consumen en el interior o en las calles aledañas.
El barrio de A Follateira siempre fue un sitio tranquilo. Así lo aseguran los que vivieron allí toda la vida, en casas pequeñas, divididas por pequeños callejones y que acumulan el mayor porcentaje de huertos urbanos de la ciudad. Sin embargo, la calma se ha visto interrumpida desde septiembre. Al final de la calle Nogueira de Ramuín, se estableció un nuevo punto de venta de drogas, de todo tipo.
Además, también sirve como casa okupa: algunos clientes se quedan allí por la noche tras realizar sus compras.
La Policía Nacional tiene localizada la vivienda. Hace unas semanas acudieron varias patrullas para hacer una redada. Dio resultado dado que encontraron droga y útiles para consumirla, cortarla o venderla.
Parecía que el problema había terminado, pero al cabo de días se reabrieron las puertas del piso franco.Los inquilinos, que venden en la planta de arriba, indicaron a sus compradores que acudiesen empleando diferentes caminos (y así lo hacen ahora). Algunos pasan y otros emplean un hueco que hay en la puerta -de madera- para realizar los intercambios.
La calle Nogueira de Ramuín está a escasos metros de la avenida de Buenos Aires, camino elegido por la mayoría de los compradores. Otros, acceden desde la calle Orcellón y se meten por los callejones de detrás, en los que solo se puede transitar a pie. Una vez obtenida la mercancía, aunque algunos se quedan, otros consumen en vías próximas al punto de venta. Por ejemplo, no es extraño localizar a personas fumando crack en los portales de la calle Bierzo (ayer había un hombre haciéndolo en el número 19).
Las horas de mayor ajetreo son entre las 12,00 y las 15,00 del mediodía o al atardecer. En el transcurso de una hora, como comprobó in situ este periódico, llegan a acceder al inmueble nueve personas.
Un grupo de vecinos, reunidos en la calle de al lado, señalaban ayer que “é unha vergoña que non se faga nada ou que non se lles habilite un espazo”. Afirman que en ocasiones se escuchan gritos o peleas (verbales) entre ellos y que conocen que tienen cuchillos de grandes dimensiones en el interior. Procuran no tomar el camino frente a la vivienda ni tampoco intercambiar palabras con ellos.
Por otra parte, otros residentes del barrio creen que podrían estar relacionados con algunos robos ocurridos los últimos meses. Luces exteriores u objetos de los pequeños jardines fueron extraídos y nunca se llegó a conocer la autoría. También señalan que intentaron entrar en una casa deshabitada.
Nuevo punto de venta
Fuentes de la Policía Nacional señalan que este punto de venta está especialmente activo desde que cerró el de la calle San Francisco. Desde un piso se realizaban el mismo procedimiento. El negocio funcionó durante años, pero fue definitivamente desmantelado.
La vivienda de la calle Nogueira de Ramuín no es la única de la ciudad en la que se vende droga. En O Pino, la afluencia de gente que compra y consume en plena calle es cada vez mayor. Habitualmente, llegan al barrio en coches, pero también transitan por calles peatonales cada noche.
En este barrio, los vecinos constatan que cada día, aparecen papelinas de heroína en el suelo, botellines de cerveza o excrementos. Estos grupos llegan desde Covadonga, donde los representantes del barrio lamentan que llevan “30 años padeciendo el problema”. Por otra parte, en O Couto y en el Casco Vello también existen zonas de venta.
Contenido patrocinado
También te puede interesar
TRABAJADORES EN EL SECTOR PRIMARIO
El campo en Ourense se vacía: las afiliaciones de ganaderos y agricultores tocan fondo
Lo último
La Región
Amor y desamor
LOS TITULARES DE HOY
La portada de La Región de este lunes, 12 de enero
ORÁCULO DAS BURGAS
Horóscopo del día: lunes, 12 de enero