El regreso de los canis y las chonis

Pasó lo que pasó

Unos que esperan que las decisiones judiciales hagan el trabajo de los políticos. Los otros que airean asuntos de familia mientras se tiran de los pelos. El debate sube de nivel: "Cari, tía (o), flipa

El alcalde de Ourense, Gonzalo Pérez Jácome (FOTO: José Paz).
El alcalde de Ourense, Gonzalo Pérez Jácome (FOTO: José Paz).

Era como una moneda al aire

Un día me dijo un abogado que la justicia, puertas adentro, donde se escriben las sentencias, "es como una moneda al aire". Le di crédito a tal ocurrencia porque venía de un letrado que se remanga todos los días para defender los intereses (hasta espúrios) de clientes de diverso pelaje. Creí que de su experiencia sacaba la conclusión de que el capricho, cuando no la arbitrariedad, fundamentaban algunas resoluciones. Siempre sostuve que de los togados había que esperar algo más que revisitar diálogos de Forrest Gump: "Mi madre siempre decía que la vida es como una caja de bombones, nunca sabes el que te va a tocar". Resabios de abogados aparte, algunas resoluciones rechinan, pero hay que poner las vísceras a buen recaudo. Esta semana el alcalde Jácome se ha llevado el premio de que la denuncia presentada contra él por un caso de supuestas donaciones forzosas de sus colaboradores no ha prosperado. Los opositores a Jácome dicen haberse llevado un gran chasco por la decisión judicial. La culpa es suya por creer que los jueces tienen que hacer el trabajo que ellos no hacen. Es propio de líderes inmaduros confundirlo todo, amenazar con querellas, buscar inhabilitaciones por la vía de las sentencias, esperar de los togados resoluciones que provoquen cambios en los gobiernos. La hemeroteca está llena de quejas de los órganos y asociaciones de jueces de injerencias políticas, incluso de dejar sobre su mesa asuntos que se deberían ventilar en el debate político. Es este campo donde se tienen que dirimir la ética y la moral pública. En el caso del Concello de Ourense, si a 23 de 27 concejales el alcalde les parece un haragán que se sustenta en añagazas, tienen en sus manos las herramientas administrativas para mandarlo a la oposición a través de una moción de censura. Con ello despedirán también su clientelismo cutre y su aparente apetencia por mojar el pan en el plato ajeno. Pero claro, como no son capaces de un acuerdo, esperan que su señoría empapele al innombrable. Tiraron la moneda al aire y les salió cruz.

La honestidad familiar, en directo

Y mientras tanto otra cruz sigue sobre los hombros de los ourensanos, adoptando sin remilgos el papel de costaleros, echando sobre sus cervicales el peso de la corporación. Hoy se apagará el alumbrado navideño, la hostelería vuelve a mínimos, la curva de contagios regresa a máximos y el invierno institucional sigue dejándonos helados. Arranca 2021 con algunos vicios del año pasado, cronificados alguno de sus peores comportamientos. El feliz año nuevo se está yendo de las conversaciones y todo vuelve a la rutina. Una corriente de confusión se extiende por toda la urbe empujada por el viento helado del nordeste y cuando la gente espera ética en sus referentes un alcalde se va a un hotel llevando tras de sí a los periodistas, que le siguen como al flautista de Hamelin. Les convoca para hablar de traiciones y vendetas de antiguos colaboradores, para hacer juicios de valor personales sobre viejos compañeros de armas con los que prometió bajar de Sierra Maestra para vendernos la revolución de los catetos. Apeló ante los medios a la familia de los que se dieron la vuelta cuando iban con Jácome por el camino a ninguna parte. Dejó sobre su honestidad lamparones de grasa dando lugar a delirantes réplicas de los aludidos, como en los programas de los deslenguados, demostrando una vez más que todo esto ya es cosa de chonis y canis.

Ahora sí: “Cari, tía (o), flipa"

Mientras, fuera del hotel en el que celebraba la rueda de prensa, todo seguía como siempre. Un remendado autobús con varias vueltas al cuentakilómetros se quedaba tirado en Progreso, todo un presagio de cómo están los servicios municipales más que una anécdota. Aún habría que esperar al pleno del viernes en el que la corporación pasó ocho horas como chonis y canis. Solo les faltó arrancar las intervenciones así: "Cari, tía(o), flipa".

Salir pitando con el Ibiza tuneado

Dentro del salón de plenos, esto de Jácome: "Ahora sé muchísimo más que antes de ser alcalde, el Concello funciona peor de lo que esperaba". "No creemos que podamos tener consenso, por lo que (los presupuestos) no los estamos elaborando". La Molinera "es un ciber, 20 ordenadores con wifi gratis para dar cuatro clases". "PSOE e PP a mesma merda é". "¿Te voy a dar detalles de dónde voy con el coche oficial?". Ah, y una concejala que amenazaba con enseñar a todo el mundo algo en su móvil que comprometería al alcalde. Y, aún así, el PP parece repensarse volver a cortejar a Jácome. Un cani siempre necesitó una choni en un concello para conducirlo como un viejo Ibiza tuneado.

Al poner la lupa: no es la del refresco precisamente

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De las nueve acepciones que da el diccionario a la palabra "sangría", solo una tiene que ver con la "bebida refrescante que se compone de agua y vino con azúcar y limón u otros aditamentos". Todo lo demás tiene una vertiente menos lúdica, menos refrescante y más sangrante. La sangría del virus es una herida abierta, cada vez más, por la velocidad de propagación y por la celeridad con la que se expande la irresponsabilidad general. La Xunta restringe movimientos con nuevos perímetros, los bares cierran y sufren su propia sangría. No la del refresco precisamente.

El portafotos

OURENSE (CASA CONSISTORIAL). 05/02/2019. OURENSE. Presentación Entroido. El alcalde de Ourense, Jesús Vázquez, y la concelleira de cultura, Belén Iglesias, presentan en rueda de prensa el programa de actividades organizadas por el concello con motivo de las Festas do Entroido de Ourense 2019. FOTO: ÓSCAR PINAL.
OURENSE (CASA CONSISTORIAL). 05/02/2019. OURENSE. Presentación Entroido. El alcalde de Ourense, Jesús Vázquez, y la concelleira de cultura, Belén Iglesias, presentan en rueda de prensa el programa de actividades organizadas por el concello con motivo de las Festas do Entroido de Ourense 2019. FOTO: ÓSCAR PINAL.

Jesús Vázquez Abad fue alcalde de Ourense entre 2015 y 2019 y fue el encargado de darle el bastón de mando a Jácome sin taparse la nariz pese a los camiones de estiércol que sobre su dignidad había vertido el hoy regidor. Pero eso está ya más que contado. Vázquez ha salido de la sombra para demostrar que el credo político se parece cada vez más a esa bolita oculta bajo los tres cubiletes que maneja un trilero. El concejal del PP es la voz de un partido que hace tres meses dio el plantón en el Concello de Ourense y parece cantarle ahora a Jácome el bolero de Los Panchos: "Si tú me dices ven, lo dejo todo". Vázquez Abad también es senador por la Comunidad Autónoma representando al Partido Popular. El diario de sesiones del Senado del 23 de diciembre del 2020 recoge esta intervención dirigida al Gobierno: "En el PP siempre hemos tenido claro que nuestra labor como representantes políticos es solucionar problemas, no crearlos" (página 114) También esta: "El último CIS refleja que la ciudadanía incluye entre los principales problemas de España lo que hacen los políticos" (página 115). Y esta otra: "La ciudadanía es sabia, sabe leer entre líneas y hoy toma nota" (página 117). ¿El autor? Jesús Vázquez, efectivamente. Pues aplíquese el cuento, senador.

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