Ourense

La resistencia pastelera

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Crisis del coronavirus

La resistencia pastelera

María, empleada de la Pastelería Davite, sostiene un roscón de pascua. // FOTO: ÓSCAR PINAL
photo_cameraMaría, empleada de la Pastelería Davite, sostiene un roscón de pascua. // FOTO: ÓSCAR PINAL
La Asociación de Pasteleros invita a posponer la venta de roscones y monas de Pascua a "cuando esto pase". Mientras, una decena de negocios de la agrupación sobrevive: "Toca arriesgar, pero no mucho"

Las confiterías no pasan por su mejor momento, al igual que muchos otros sectores. La Semana Santa es una de las mejores épocas para los pasteleros con la producción de roscas y monas de Pascua. Todo al garete. En la provincia, dentro de la Asociación de Pasteleros se mantienen nueve abiertas, la mitad de las inscritas en la agrupación. 

Ante la baja venta generalizada de las confiterías, la agrupación sectorial trabaja en una idea para que nadie se quede sin rosca. "Lo que pretendemos es posponer la venta de los roscones y monas de Pascua para cuando todo esto pase", explica Arturo Prado, presidente de la asociación y gerente de la confitería Anduriña. Con esta iniciativa tratan de recuperar esa venta, ahora perdida, y que los consumidores disfruten de estas obras artesanales con "tranquilidad": "Las roscas de Pascua son una vez al año, queremos que todos disfruten de ellas cuando todo esto pase", cuenta Prado.

Su confitería permanece cerrada ya que perdió a la mayoría de su clientela: "El 80% de mi producción es para la hostelería, con ella cerrada, no tengo ingresos", afirma Prado. Las que permanecen abiertas, no se encuentran mucho mejor. "La situación es muy mala. Nosotros seguimos abiertos porque tenemos distribución de pan y empanadas, porque en la pastelería nada", afirman desde la confitería Davite. Los encargos para Pascua son los mínimos, pero arriesgan con algunos roscones frescos. "Tenemos algunos porque arriesgamos, ya que abrimos aprovechamos para tener algo", afirman.

"Queremos que la gente disfrute las roscas", dice el presidente de la asociación

En El Olivar se encuentran con la misma problemática: "Na pastelería estamos a medias. Os que veñen a polo pan igual lévanse algunha rosca, pero nada do que eran estas ventas", explican. Todos los días ponen algunas a vender para abrir el apetito de estos dulces entre sus clientes que llegan a "cuenta gotas". En San Yago dicen que tiran "más o menos", con algunos encargos y productos frescos para Pascua: "Nos toca arriesgar, pero no mucho", apuntan. El futuro lo ven incierto por lo que en Davite  se aventuran "a lo bajo" en la producción.