La Región

HISTORIA

Un matrimonio gay en la Edad Media y tres veces más que Ourense se adelantó a los tiempos

Los limianos Pedro Díaz y Muño Dandilaz se unieron hace casi un milenio, convirtiéndose -sin saberlo- en los primeros en toda España
Imagen de los santos Sergio y Baco, dos mártires romanos del siglo IV unidos bajo el ritual de la adelfopoiesis.
Imagen de los santos Sergio y Baco, dos mártires romanos del siglo IV unidos bajo el ritual de la adelfopoiesis.
Un matrimonio gay en la Edad Media y tres veces más que Ourense se adelantó a los tiempos

Un vistazo a cualquier folleto turístico nos permite comprobar que Ourense es tierra de muchas cosas: de buen vino, de termas, de Entroido… pero también -algo menos conocido- de pioneros. A lo largo de su historia, la provincia ha sido punta de lanza de no pocas tendencias que más tarde se extenderían por toda la comunidad, y por toda la Península.

Sin ir más lejos, en Ourense tuvo lugar el primer matrimonio homosexual documentado de España. Más de uno pensará en la boda gay del edil ourensano José Araujo en 2006 -primer político del PP en protagonizar un enlace homosexual-, pero el evento a la que nos referimos tuvo lugar bastante antes. En concreto, 945 años antes.

Corría el año 1061 cuando Pedro Díaz y Muño Dandilaz se daban el sí quiero en la pequeña aldea limiana de Rairiz de Veiga. Los dos cónyugues -según recoge un documento encontrado en el Tombo del Monasterio de Celanova, hoy depositado en el Archivo Histórico Nacional de Madrid- vivían juntos en una casa junto a la ermita de Santa María de Ordes. 

Su unión tuvo lugar el 16 de abril, con el consentimiento del párroco: una ceremonia conocida como adelfopoiesis, un hermanamiento con el mismo esquema que en el caso heterosexual. El filólogo y profesor Carlos Callón, en su estudio “Amigos e sodomitas. A Configuración da homosexualidade na Idade Media”, la considera la primera boda homosexual documentada en España y una de las primeras en toda Europa.


El primer libro impreso, una república de 700 años y el vino de Colón


El caso de Pedro y Muño no es la única ocasión en que Ourense llegó primero, ni mucho menos. Sin salir de la Edad Media, la provincia alumbró el primer libro impreso de toda Galicia: el Misal Auriense se imprimió en 1493 en Castelo de Monterrei. Hoy en día, el libro está expuesto en la catedral de Ourense.

De esos años data también el nacimiento de uno de los primeros territorios democráticos de la actual Europa: O Couto Mixto, un microestado en la frontera portuguesa formado por los pueblos de Meaus, Santiago y Rubiás. En él, las decisiones se tomaban de forma asamblearia, y se escogía a un juez cada tres inviernos. Duró 700 años, hasta la firma del Tratado de Lisboa en 1868. Hoy, los vecinos continúan honrando su tradición republicana.

Avanzando unos años hasta el fin de la Edad Media, un producto ourensano tuvo un papel especial en el viaje en que Colón descubrió América: la Pinta, la Niña y la Santa María estaban cargadas de vino de Ribeiro. De esta manera, este caldo se convirtió en el primer vino en pisar el nuevo continente. Poco después, en 1579, las Ordenanzas Municipais de Ribadavia regularon el origen de este vino, convirtiéndolo en el más antiguo con denominación de origen.