INCENDIOS FORESTALES
Los dueños de castaños de Valdeorras exigen un trato justo contra el fuego
Antes de cumplirse dos semanas de que Valdeorras iniciase una vendimia marcada por la escasez de vendimiadores, un vecino de Soulecín (O Barco de Valdeorras), Juan Fernández, se encontró con su viña parcialmente vendimiada. Días después de que el gran incendio de julio se aproximase a la aldea observó que varias personas le habían llevado las uvas de jerez y alguna tinta de mencía. Curiosamente, no recogieron los racimos de un par de cepas de godello, variedad que se está pagando a precios altos, que alcanzan los 2,20 euros por kilo. Además, tampoco le llevaron las tintas de garnacha.
Este barquense, que prefiere no denunciar el robo, comentó que la fruta que le falta puede alcanzar los 15 cestos, con un peso que se aproxima a la media tonelada, y mostró su extrañeza ante este hecho. “Levaron os racimos grandes para vender ou para comer. Se fose para viño levarían o godello”, planteó. Considera que la viña fue visitada de noche por un mínimo de dos personas. Las uvas robadas se suman a las que sirvieron de alimento de la fauna, que recurrió a las viñas al arder el monte. En todo caso, los vendimiadores-ladrones dejaron los racimos en los que comieron jabalís, tejones, corzos o pájaros.
Contenido patrocinado
También te puede interesar
INCENDIOS FORESTALES
Los dueños de castaños de Valdeorras exigen un trato justo contra el fuego
XOSÉ MERELLES EN RUBIÁ
La comarca de Valdeorras aumentó un 43% los turistas este año
Lo último
DESFILE DE SAMAÍN
Galería | Ribadavia mete miedo con su Noite Meiga
Miguel Abad Vila
TRIBUNA
Antibióticos: No malgastar
ELECCIONES GENERALES 29-N
Casi un tercio de los diputados gallegos en el Congreso no repetirán escaño