Galería | Un mar de luces iluminó el Santuario de Nosa Señora dos Milagros
MAYORES Y JÓVENES
Miles de devotos iluminaron la noche en el emotivo y tradicional Rosario de las Antorchas, uniendo a mayores y jóvenes en el Monte Medo antes de celebrar hoy el día grande de la patrona con la solemne eucaristía y procesión
El Santuario de Nosa Señora dos Milagros, enclavado en el monte Medo, volvió a brillar anoche con los miles de devotos que se congregaron en el tradicional Rosario de las Antorchas. Minutos antes de las once, el apagado del alumbrado exterior dio la señal de inicio. A partir de ahí, el fuego fue pasando de mano en mano hasta encender los miles de farolillos de papel y cera, convirtiendo la explanada del templo en un inmenso manto de luz, reflejo de una costumbre que reúne cada año a fieles de todas las edades.
Durante casi una hora, la procesión rodeó el perímetro del recinto arquitectónico a paso lento. La voz de los sacerdotes marcando el rezo de los misterios por la megafonía guiaba a los asistentes, rompiendo el silencio habitual de la sierra, mientras los tradicionales cánticos marianos marcaban el ritmo de la marcha. Muchos de los presentes llegaron a pie tras horas de caminata nocturna desde la ciudad de Ourense y otras localidades, sumando el cansancio físico al hondo recogimiento del acto. Una vez que la imagen de la Virgen regresó a la fachada principal, la velada concluyó con un espectáculo de luz y sonido proyectado sobre la piedra para felicitar a la patrona. Una propuesta visual que afianza la modernización de los actos sin alterar la esencia de la también conocida como “procesión de la luz”
La jornada previa ya había comenzado de madrugada con el Rosario de la Aurora, que movilizó a primera hora a los vecinos de localidades limítrofes como Vilar de Barrio, Borrán, Prado, Rebordechao, Seiró, Pradela, Sobradelo, Poedo, Bobadela Pinta y Bóveda. Todo el ciclo religioso de este 2026 gira en torno al histórico carballo bendito, con el objetivo de conectar los orígenes de esta devoción con el presente. La tradición recuerda que la talla de la Virgen fue hallada originariamente en un roble y que, tras intentar trasladarla a la iglesia de Vide, regresó al mismo árbol. Hoy esa memoria sirve para fundamentar el lema de “la gracia sembrada” de esta edición.
El día grande
Hoy, 8 de septiembre, el Monte Medo vive su jornada principal, que cierra las celebraciones marianas de este año. Tras la vigilia nocturna, el recinto acoge el acto central de la festividad, que arranca a las 12,00 horas con la eucaristía solemne. Como marca la costumbre, la misa se oficiará desde la característica balaustrada del santuario para que pueda ser seguida por todos los congregados en el exterior. A su término, la multitud de fieles acompañará a la imagen en la tradicional procesión de despedida.
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