Voces e Cordas, cuarenta años de terapia en Barbadás

SOBRADO DO BISPO

Cuatro décadas después de su fundación, la Asociación Cultural Voces e Cordas continúa siendo uno de los grandes referentes de Sobrado do Bispo, en Barbadás. La entidad celebra este sábado su aniversario reivindicando la música como convivencia y tradición

La Asociación Voces e Cordas ensaya para el concierto por su cuarenta aniversario, que se celebra este sábado.
La Asociación Voces e Cordas ensaya para el concierto por su cuarenta aniversario, que se celebra este sábado. | José Paz

Cada viernes, cuando llega la hora del ensayo, los integrantes de Voces e Cordas vuelven a encontrarse en la parroquia de Sobrado do Bispo, en Barbadás. Allí cantan, preparan actuaciones y viven una jornada de convivencia. Para muchos de ellos es mucho más que una afición. “Me sirve de terapia”, indica Flora Varela, secretaria de la asociación y una de las personas que mejor conoce la historia de una entidad que este año cumple cuatro décadas de vida, ya que lleva en ella desde su nacimiento.

La Asociación Cultural Voces e Cordas nació oficialmente el 1 de febrero de 1986, aunque sus raíces se remontan incluso más atrás. Antes de su creación ya existía en el pueblo la costumbre de formar un coro para cantar la misa de Reyes. Terminadas las fiestas, el grupo se disolvía hasta el año siguiente. La llegada de un nuevo párroco y el impulso de varios vecinos acabaron transformando aquella tradición en un proyecto estable destinado a mantener viva la actividad musical durante todo el año.

La apuesta dio resultado. Durante décadas, la asociación se convirtió en uno de los motores culturales de Sobrado do Bispo. Por sus actividades pasaron decenas de vecinos y también una escuela de música de la que salieron intérpretes y directores que posteriormente desarrollaron sus carreras profesionales vinculadas al mundo musical.

Sin embargo, el paso del tiempo también ha dejado huella. La coral llegó a reunir cerca de medio centenar de voces y hoy cuenta con 18 integrantes. La falta de relevo generacional se ha convertido en la principal preocupación de la entidad. “A xente nova asocia cantar nun coro cunha actividade de maiores e prefire dedicar o seu tempo a outras cousas”, lamenta Manuel Gómez, integrante en la coral desde hace 18 años.

Pese a ello, el ánimo sigue intacto. “Somos como una familia”, explica Varela. Muchos de los coralistas llevan media vida compartiendo ensayos, actuaciones y viajes por Galicia y Portugal. Gómez asegura que están “moi contentos con todo o que fixemos durante estes anos”.

La celebración del cuarenta aniversario se celebrará este sábado a las 20,00 horas en la iglesia parroquial de Sobrado do Bispo. El programa comenzará con un concierto de la Banda de Música Cultural de Barbadás cedida por el concello y continuará con las actuaciones de las Pandereteiras e Cantareiras Vagalumes, el coro juvenil Sauti Yangu Tu de Taboada y la propia coral anfitriona.

Después de cuatro décadas de historia, su objetivo sigue siendo que la música continúe sonando en Sobrado do Bispo. “Tenemos que ir año tras año, no nos queda otra”, concluyen desde la asociación.

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