La raza limiá ha encontrado su sitio en la aldea de Alvite

Ecoagro

Los comuneros han puesto en marcha una explotación extensiva financiada por Medio Rural

Publicado: 12 may 2021 - 05:05 Actualizado: 13 may 2021 - 11:06
Las primeras vacas en las instalaciones construidas por Tragsa, en la aldea de Alvite.
Las primeras vacas en las instalaciones construidas por Tragsa, en la aldea de Alvite.

Los comuneros de la aldea de Alvite, en Beariz, han adquirido las reses de vacuno para la explotación en extensivo que acaban de poner en marcha con el apoyo de la Consellería de Medio Rural. Se han decantado por la raza autóctona limiá, comprando 10 vacas y un toro en Xinzo de Limia, si bien la empresa Tragsa creó un pastizal y construyó las instalaciones necesarias para acoger una veintena de cabezas. "Vamos a ver como funciona la experiencia antes de incorporar más ganado", apuntaba el presidente de la comunidad de montes y también de la asociación de vecinos de Alvite, Carlos Gulías.

Dos son los objetivos principales de este proyecto, por un lado mantener limpio el monte y libre de incendios, por otro, poner las tierras en producción con la explotación extensiva para carne.

Los animales ocuparán libremente un recinto de 32 hectáreas de superficie en el que hay zonas boscosas y espacios que ya han sido desbrozados. Dentro de ese entorno, 17 hectáreas inicialmente de monte acogen ahora un gran pastizal junto con el corral, pasos canadienses, un galpón, abrevaderos, un lugar para guardar el forraje para el invierno, entre otras instalaciones, habilitadas por Tragsa.

La explotación silvopastoril ha sido financiada por la Administración autonómica, con una inversión de aproximadamente 100.000 euros, mientras los comuneros se han hecho cargo de la adquisición de los animales por 11.500 euros.

"Los trabajos de mantenimiento los estamos haciendo dos vecinos y esperamos contratar en breve otra persona para que nos ayude", indica Carlos Gulías, quien asegura que "como es una explotación extensiva no da demasiado trabajo, no requiere la presencia constante, solamente cuidar de que tengan comida y agua y que estén todas las reses".

La iniciativa partió de la comunidad de montes, de la que forman parte en torno a 16 comuneros, y también de la asociación de vecinos, que reúne en torno a 41 socios. La mayoría residen fuera por razones de trabajo pero tienen allí su segunda vivienda. En total son 25 familias, si bien en la aldea de forma permanente solo viven cuatro, entre las que está la familia de Carlos Gulías.

Apuesta por la rehabilitación y turismo

Los vecinos de Alvite no sólo han impulsado la explotación silvopastoril, con la financiación de la Xunta de Galicia, sino que también apuestan por el turismo contando con el apoyo del Concello de Beariz. La singularidad de sus construcciones junto con la naturaleza constituyen un gran atractivo que promocionan a través de diversos medios, entre otros utilizando camisetas con el nombre de Alvite y echando mano de las redes sociales. Los responsables municipales también hacen su aportación y han adoquinado toda la parte baja del pueblo, además de construir un centro social, que está pendiente de la dotación de servicios como electricidad y agua, que se prevé esté listo antes del próximo verano. Se trata de una aldea que estaba prácticamente despoblada y en donde se rehabilitó el primer inmueble en 1996 para crear una casa de turismo rural. A partir de ahí no ha cesado la rehabilitación tanto por parte de los propietarios que residen en otros lugares como por parte de emigrantes y también de foráneos que han elegido el pueblo para su segunda vivienda. Las rehabilitaciones, hasta un total de 25, se han hecho respetando los materiales tradicionales de las antiguas edificaciones.

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