Un tokiota en San Miguel

REPORTAJE

Alzados, anotaciones y muchas fotografías se llevó en la maleta el profesor nipón Yoshi Ito que visitó Celanova para perfilar la historia de la capilla de San Miguel, protagonista de uno de los capítulos del libro que prepara sobre el arte prerrománico

El profesor japonés Yoshi Ito en la visita a la capilla de San Miguel.
El profesor japonés Yoshi Ito en la visita a la capilla de San Miguel.

La capilla de San Miguel de Celanova protagonizará este fin de semana varios actos culturales -incluída una representación teatral- en torno a los orígenes sobre su creación y la relación con otras construcciones de la época, como es la iglesia de Santiago de Peñalba (León). Atraído por esa similitud, visitaba la semana pasada la villa de San Rosendo el arquitecto y profesor de la Universidad de Tokio (Japón), Yoshi Ito, que está escribiendo un libro sobre la arquitectura prerrománica en el reino de Galicia y León, y donde tendrá un capitulo especial la capilla mozárabe que en el siglo X ordenó construir Rudesindus.

"El oratorio de San Miguel es una joya, Celanova en sí misma es un núcleo de gran interés, es el alma del interior de Galicia. Sin embargo, está poco valorada", dice Yoshi Ito, que hace más de una década que investigó por vez primera el legado de Rudesindus y quedó eclipsado por la filosofía arquitectónica del fundador de Celanova y obispo de Mondoñedo. "Pudo hacer un gran edificio, pero optó por algo pequeño, recogido, que choca con la cultura de occidente. Es curioso y me recuerda a los pabellones del té que tenemos en Japón", comenta el profesor.

En el recorrido por el edificio cobijado entre los muros de la iglesia, en la huerta del antiguo cenobio, Ito se fija en el grosor de sus muros "para qué tan gruesos"-se pregunta- y, como no, en la influencia de la arquitectura musulmana "más visual que constructiva"del pequeño edificio. "Se habla mucho de que los musulmanes vinieron del sur y construyeron estas iglesias y no, fueron los nobles y reyes de la zona los que ordenaron erigir edificios que, manteniendo la tradición constructiva de la zona, se decoraban con elementos bonitos, modernos, de una cultura más poderosa", asegura el profesor nipón que, ya en el ámbito de las especulaciones, cree que Rudesindus posiblemente lo hizo "para mostrar su poder y demostrar que era más modernos que el resto".

Cata arqueológica

Con todas estas cuestiones en el aire, Ito considera que sería muy interesante realizar unas catas arqueológicas que arrojen más luz sobre el oratorio y las construcciones anexas. "San Miguel tiene una cronología bastante segura, es una referencia que nos permite saber qué pasaba a mediados del siglo X en Galicia. Una excavación arqueológica permitiría añadir más valor, aportaría información valiosa", asegura Ito.

Una necesidad que hace tiempo detectaron los responsables municipales. "Cando se levou a cabo o proxecto "Celanova en catro tempos" decatámonos que era necesario facer un estudo arqueolóxico para saber realmente que había aquí", reconoce Antonio Piñeiro, responsable municipal de Cultura, que recordó que de la última, de finales de los 80, no se conservan datos en los archivos municipales.

El propio alcalde, José Luis Ferro, también cree que es necesario llenar ese vacío "e máis se así o consideran os expertos", por lo que trabajará en la búsqueda de financiación externa que ayude a la ejecución de los trabajos. Una colaboración de otras administraciones, especialmente la Xunta, que también reclaman para sacar adelante la ruta mozárabe por las iglesias de la península.

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