Abrir, cerrar, abrir... sin saber a qué atenerse

Hermanos Pérez abrió el martes tras recibir el día anterior permiso si acotaba espacios . El miércoles le obligaron a cerrar. El jueves atendía online y el viernes se enteró que podrá reabrir este lunes.

Publicado: 16 may 2020 - 09:32 Actualizado: 16 may 2020 - 01:59

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En Coles, la tienda Muebles Hermanos Pérez esperaba ayer por una nueva fase para poder reabrir sus puertas, aunque contaban que esto sucediese antes: "Estamos preparados desde el pasado lunes", cuenta José Antonio Pérez, uno de los dueños. Todo está controlado para que sus clientes vayan a comprar aquellos muebles que necesiten.

Nada más entrar, un puesto para desinfectar o colocarse guantes y mascarilla. Y no es lo único. "Tenemos un manual impreso en el que se les explican las normas básicas que van a regir en todos los establecimientos", explica Pérez. Un trabajador los acompañará para facilitarles todo el material en caso de necesitar una prueba, como puede pasar con colchones o sofás. "Tenemos unas fundas desechables para que se puedan sentar o tumbarse y probarlos con todas las garantías", afirma.

Los clientes recibirán un manual con las "normas básicas" que rigen los establecimientos

Todas estas medidas tuvieron una fase de prueba esta semana, ya que el martes abrieron. "Pedimos un permiso a la Subdelegación de Gobierno para abrir con una acotación de espacio", relata. El lunes les llegó esa confirmación y el martes abrieron con mamparas para reducir la zona de exposición. El miércoles llegaron las malas noticias. "Ese día, por la mañana, nos informaron de que no se nos permitía esa acotación y cerramos", comenta. Pérez resume la situación que atraviesan: "No abro porque no me lo permiten".

A pesar de ello, continúan dando servicio con la atención de "muchas llamadas" por parte de los clientes. Disponen de todas la vías de comunicación, como Whastapp o correo electrónico para atender "urgencias" o las demandas de materiales "esenciales básicos" por parte de los clientes. A puerta cerrada, Hermanos Pérez no descansa y ayer mismo, a última hora, recibía la buena nueva del Ministerio de Sanidad: los locales de 400 m2 podrán abrir acotando espacios desde este lunes próximo. Otra aventura en esta espiral de cambios.

"A los novios solo podemos asegurarles una alternativa"

Las celebraciones como las bodas estarán permitidas en la fase dos, pero la incertidumbre cambió los planes de algunos novios. "Esperamos poder volver a trabajar en julio, pero no sabemos en qué condiciones", cuenta José Antonio Dopazo "Pana", de la Finca Estela do Val. Las reservas de mayo y junio se suspendieron y se modificaron: "Las pasamos para finales de septiembre u octubre, algunas incluso para el año que viene".

Por el momento desconoce "cuándo y cómo" podrán volver a trabajar con cierta normalidad. En estos momentos lo que hacen es "tranquilizar a los novios" y asegurarles varios planes, en caso de que las circunstancias impidan que el evento se celebre: "No podemos movernos hasta que dispongamos de información, lo que hacemos es asegurarles un plan B o C con varias fechas", señala Dopazo. Lo que pide es información para poder "organizarnos".

"No sé cuando voy a abrir, espero por una confirmación oficial"

A partir del 25 de mayo, si todo sigue por el buen camino, los restaurantes volverán a abrir con una serie des garantías para la protección de los clientes. Iñaki Mella regenta cuatro en la ciudad, varios de ellos en el Centro Comercial Ponte Vella, y por el momento se decanta por esperar: "No sé cuando voy a abrir, aguardo por alguna confirmación de parte del Gobierno", afirma. Una vez que disponga de las directrices oficiales y confirmadas, se pondrá en marcha para preparar una reapertura: "Necesitamos eso para organizar el tema de las distancias entre las mesas y para gestionar los espacios", comenta.

Para la semana cree que dispondrán de más datos "concretos" para adaptarse a ellos. Ante esto, busca provisiones del material necesario para la protección de empleados y clientes: "Mientras tanto, nos preparamos con mascarillas, pantallas, gel o con la desinfección de los locales", resume. Lo más necesarios es disponer de unas "pautas" para poder "estructurar los espacios" en locales que, cada uno de ellos, tiene unas características "distintas".

Lo primordial es que los comensales disfruten de la experiencia y "sientan que se hace lo posible por su seguridad" en sus restaurantes: "Intentaremos que la gente pueda esta tranquila y se sienta cómoda".

"Las condiciones no nos permiten abrir hasta la fase tres"

Desde la fase cero los gimnasios pueden abrir sus puertas, pero el sector muestra dudas. Ante esto, algunos se decantan por esperar. "Tenemos la previsión de ir a la tres porque las condiciones no nos permiten abrir antes", afirma Daniel Montero, gerente del gimnasio Marbel. Los gastos superan a los beneficios que puedan lograr con una reapertura más temprana, no exenta de incertidumbres: "Muchos no se atreven a abrir porque hay confusión", señala.

Demanda información sobre las condiciones concretas con las que podrán operar de nuevo los gimnasios, ya que las medidas que van adoptando son por "sentido común" y en función de "otros comercios". Lo más complicado, que los datos llegan a última hora: "Falta información y te la dan la noche anterior, sin tiempo para prepararte", indica. Mientras no ocurre, analizan las instalaciones, reúnen material de protección y se forman en prevención.

"Cun terzo do aforo non teño para pagar todos os gastos"

Los cines del centro comercial Ponte Vella reabren en la fase dos, pero no así los más pequeños. El máximo de un un tercio del aforo no contenta a Ernesto Romero, dueño de Novocine Leiro: "Eu con ese aforo non chego para pagar todos os gastos", afirma. La situación no la ve clara, por lo que se inclina por esperar y ver el avance. "Teño un empregado no ERTE, pago o seu seguro e a miña parte do autónomo. Non vou abrir para pagarlle ao Estado e as películas", cuenta.

Otra de las preocupaciones es la capacidad de responsabilidad de las personas, pese a que se mantenga una distancia entre butacas dentro de la propia sala: "Cando se apaguen as luces eu non vou controlar se cambian de asento ou non", señala Romero. La cartela es otra incertidumbre más para el sector, con películas sin estrenar durante este periodo que se retrasaron para finales de año: "Non vou abrir para proxectar unha película de decembro", destaca.

Los gastos de autónomo o el seguro del empleado no son los únicos, ya que debe encender el proyector para evitar que estropee con el consumo de luz. Este aparato, esencial para desempeñar su actividad, supuso una gran inversión para Romero este año: "Gastei 40.000 euros nun novo, porque o outro ardeu, e só o puden usar mes e medio", se lamenta.

"Estamos adoptando las medidas más avanzadas posibles"

El Centro Comercial Ponte Vella ultima todas las medidas para volver al completo, garantizando la "tranquilidad y seguridad tanto de clientes como de trabajadores", resalta Marcos Vila, su gerente. Esta semana completarán todas las medidas para ampliar los establecimientos abiertos, ahora solo disponibles en los "esenciales". Las puertas contarán con un sistema que garantice el aforo indicando es esta fase, de un tercio, calculándolo en tiempo real: "Vamos a utilizar la tecnologías más moderna". Por otro lado, las zonas comunes no se emplearán durante la fase dos.

Dispondrán de gel por toda su superficie, adaptarán las puertas para que sean únicamente de entrada o salida, los pasillos se emplearán en sentido único e incluso dispondrán de alfombras desinfectantes: "La batería de medidas irán acordes con lo que exige la ley", resalta Vila. Las sales de su cine volverán con un tercio del aforo. n

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