Acera destrozada por los coches en Río Mao
A cualquier hora del día o de la noche, en cualquier estación del año, da igual verano o invierno, en la calle Río Mao, en lugar de una amplia acera peatonal bien parece un aparcamiento público de unos cuantos incívicos. Y todo con la aquiescencia de nuestras autoridades que miran para otro lado sin importarles si vivimos en la ciudad o en la selva. Lo importante es que paguemos los impuestos, pero al final, la consecuencia es que la acera termina destrozada. ¿Quién pagará después su arreglo?
Contenido patrocinado
También te puede interesar
Lo último
QUEN CHO DIXO
¿Sabe usted sabemos de las fiestas solo por el tráfico?
ENTRE ALGODONES
Lamine Yamal: “No estoy para jugar un partido completo”