Carmen Pomar: “En el retorno al aula, el rural tiene una situación privilegiada"

La conselleira de Educación lidera los diferentes planes para el inicio de un curso atípico que necesitará de diversos protocolos ante un escenario que puede cambiar de la noche a la mañana

J. Rey / E. Fernández
Publicado: 31 may 2020 - 09:34 Actualizado: 02 jun 2020 - 09:32
La Región ( San Cibrao das Viñas). 29/05/2020. Entrevista a la conselleira Carmen Pomar por videoconferencia.
Foto: Xesús Fariñas
La Región ( San Cibrao das Viñas). 29/05/2020. Entrevista a la conselleira Carmen Pomar por videoconferencia. Foto: Xesús Fariñas

La conselleira de Educación, Carmen Pomar, lidera los diferentes planes para el inicio de un curso atípico que necesitará de diversos protocolos ante un escenario que puede cambiar de la noche a la mañana. "Queremos ajustarnos más a la previsión a nivel sanitario", insiste. El balance de casi tres meses de teledocencia y la reinvención del profesorado, la tecnología como complemento y la importancia de la docencia presencial, algunas claves de la entrevista realizada por videoconferencia.

¿Qué fortalezas y debilidades del sistema educativo evidenciaron estos dos meses de teledocencia?

Hay que agradecer a toda la comunidad educativa y a las familias el esfuerzo realizado. Fue una situación muy complicada. Galicia tiene un sistema educativo preparado para utilizar las nuevas tecnologías como recurso complementario a la docencia presencial. En Galicia la situación geográfica es muy diferente, las ciudades tienen mejor conectividad que el rural. Llegamos a repartir más de 2.000 equipos con conexión a internet. Desde todos los centros, se fueron haciendo llamamientos para poder juntar el mayor número de equipos informáticos priorizando al alumnado de Bachillerato y 4º de la ESO, en familias que lo necesitan más. Tenemos 8.000 equipos repartidos por toda Galicia. El ingenio se agudizó ante la necesidad. Fue fundamental abrir el programa Edixgal –suman 347 centros, con 27.000 alumnos–, y se activaron líneas de formación del profesorado. Ese fue el plan de choque.

¿Va a ser viable un modelo de Educación que contemple una parte online en cursos como los de Infantil y Primaria?

Esta crisis ha demostrado que en el sistema educativo no hay nada igual a la presencialidad y cuanta menor edad, más necesaria es. Hay que ser realistas y pensar que la presencia del maestro a determinadas edades es fundamental. Tenemos que ser conscientes de que esta es una situación excepcional, puede repetirse, pero no podemos convertir la excepción en regla y pensar que lo ideal es que los niños estén en casa y chateen con el profesor. Nuestra apuesta va a ser adaptarnos a lo que nos digan las autoridades sanitarias. En la medida de lo posible, siempre se debe optar por la presencialidad. Infantil, Primaria e incluso Secundaria. Es también una oportunidad para mejorar en digitalización. Las nuevas tecnologías van a ser una opción muy importante si vuelve a repetirse esta situación, pero en una realidad habitual sin virus nunca las nuevas tecnologías deben sustituir al profesor.

¿Se contempla reducir las ratios en edades tempranas de cara al mes de septiembre?

Todo va a depender de las autoridades sanitarias. Tendremos distintos planes. En Galicia el tema de las ratios es muy desigual si hablamos de las ciudades y el rural o incluso de provincias. Lugo y Ourense son provincias con menos alumnado. En el rural es mucho más factible.

La brecha del rural da la vuelta con esta pandemia.

En una situación como esta, el rural tiene situación privilegiada porque que haya menos niños en un aula es mejor.

¿Plantea un retorno al aula a diferentes velocidades entre rural y ciudad, llegado el momento?

Tendría mucho sentido si lo hiciésemos ahora. Si hubiese una incorporación paulatina antes de que acabase el curso. En su momento decidimos no reabrir los centros de Primaria y no incorporar a los alumnos de Secundaria. Ahora toca plantearnos si las condiciones sanitarias en septiembre nos permiten reactivar todo el sistema educativo en condiciones habituales, con todo el alumnado. O si la idea sería tener tipo de criterio para seleccionar qué alumnado se incorpora. Queremos ajustarnos más a esa previsión a nivel sanitario.

¿Los criterios serían de curso o podrían ser geográficos?

Dependerá de la situación sanitaria. En este final de curso nos planteamos hacer esa distinción geográfica por número de habitantes. Si volviese a pasar tendríamos que tener en cuenta ese criterio.

Entonces, no es descabellado pensar que el rural ourensano pueda empezar las clases antes que la ciudad.

Llegado el momento, habrá que analizar cómo es la situación sanitaria del rural y de la ciudad.

¿Mezclar alumnos de diferentes edades en el aula, como en colegios rurales, es una posibilidad factible en esa reorganización de los centros?

Debemos garantizar que haya el menor número de modificaciones. Los niños están deseando retomar su rutina, lo más importante es hacer los cambios necesarios y evitar aquellos que provoquen más revuelo emocional y social en las comunidades educativas.

¿Y reforzar las clases al aire libre puede ser una idea?

El problema de Galicia ahí es climatológico. Tampoco se puede crear un patrón de que todo se va a hacer al aire libre, pero llegado el momento, a lo mejor sí se podrían aprovechar determinados espacios. Dependerá de la circunstancia del centro en concreto. Nunca fue tan necesario pensar en la casuística concreta de cada centro.

¿Va a ser un retorno a las clases adaptado a la realidad de cada centro?

Sí.

¿Se le va a dar más autonomía a los centros?

Hay que dar autonomía a los centros pero tampoco hay que descargar toda la responsabilidad en ellos. Tuvimos muchas demandas al Ministerio en esta línea. Para cerrar esta última evaluación se descargó demasiada autonomía en los centros.

Como experta, ¿le preocupan las consecuencias que pueda haber en los niños tras tantas semanas alejados de las clases, sin esa socialización del sistema educativo?

Sí, me preocupa. Soy conselleira pero también psicóloga infantil. En la Consellería creamos un comité de trabajo de profesionales de la salud mental y el desarrollo emocional y las posibles vulnerabilidades que pueden despertarse en alumnos, docentes y familias. El objetivo es hacer un plan de acogida para el curso 2020/2021 para que cuando abran los centros tengan ese documento y una orientación de qué es lo que se pueden encontrar y cómo vienen después de esta temporada de confinamiento, desconexión física...Es importante saber desde el minuto cero que no empezaremos un curso normal. La salud emocional de profesores y alumnos tiene que ser muy cuidada. El comité va a elaborar también una guía de actividades relacionada con estas circunstancias excepcionales y acciones formativas para el profesorado.

¿Cree que habrá que reforzar alguna especialidad más que otra dada esta situación?

Van a tener muchísima importancia los profesionales que tienen cometidos muy relacionados con la atención a la diversidad. Si todo el alumnado ha tenido una situación complicada, esto se multiplica en aquellos alumnos con necesidades educativas especiales y en los alumnos de centros de educación especial. La presencialidad aquí es más importante y arriesgada.

“Aún esperamos la licencia del concello para el centro de FP"

Uno de los proyectos más ambiciosos para la provincia a corto plazo es el llamado Centro Galego de Innovación de Formación Profesional, que llevará el nombre de Eduardo Barreiros y en el que se prevé una inversión de 5,5 millones de euros. Este edificio está pensado como un "aglutinador" de toda la FP de Galicia desde una provincia que ha demostrado sobradamente la eficacia y el liderazgo de esta modalidad educativa. La conselleira reiteró en varias ocasiones la intención de que el proyecto sea una realidad en el curso 2020-2021, pero también apuntó la falta de licencia municipal del Concello de Ourense. Una traba que existe desde noviembre y que todavía no se ha resuelto.

¿Qué pasará con el Centro de Innovación de FP Eduardo Barreiros, cuya inauguración estaba prevista en 2020?

Estamos preocupados, estamos pendientes de la licencia de obra del Concello de Ourense. Está pedida desde noviembre, estamos en mayo y seguimos sin ella. Hemos intentado activar este tema pero seguimos esperando. Nuestra idea era abrirlo en septiembre u octubre, pero tal y como están las cosas con la licencia, va a estar complicado. Yo quiero seguir manteniendo el curso 2020-2021, es importante que el ayuntamiento retome el tema de la licencia. Tampoco la tenemos para el CEE Miño, es una obra que es urgente porque las condiciones de las infraestructuras de este centro están mal. Hace muchísima falta, es un centro muy antiguo.

¿Hay diálogo con el Concello por estas dos licencias?

Lo hemos intentado por varias vías. Para mí el Centro de FP es una prioridad porque es un proyecto que recogí el guante de la Diputación de Ourense con mucho cariño y satisfacción y era el momento oportuno. La Diputación fue impecable. Me da mucha rabia porque es un proyecto de los primeros que puse a andar. Me da pena que por un trámite administrativo que esperamos desde noviembre, sigamos en stand by. Ahora que todo empieza a volver a la normalidad, volveremos a preguntar al Concello.

Con este horizonte, ¿es complicado pensar ya en este curso?

Me gustaría que no acabase el curso sin inaugurar el centro. Para Ourense ese centro y el ciclo superior de Termalismo van a ser fundamentales. Y Termalismo empieza ya.

¿Como será el ciclo de Termalismo?

Empieza en septiembre en A Farixa, será dual y ya estamos hablando con las empresas. Sería perfecto que esté también el centro de FP.

Los alumnos de FP no han podido realizar prácticas por el cierre de empresas. ¿Perderán un año? ¿Cuál es el futuro de esta modalidad con tanto peso en Ourense?

Se han abierto dos vías, la primera una especie de proyecto para no hacer las prácticas presenciales. Pero sabemos que hay alumnos que prefieren hacerlas y se ha abierto temporalmente el intervalo para que puedan realizarlas en verano o a principio del próximo curso.

¿Qué falló a la hora de proponer a las universidades el plan de docencia online y presencial para el curso que viene?

Creo que se entendió mal el mensaje. Nuestro objetivo era optimizar las condiciones del Sistema Universitario de Galicia y mejorar las posibilidades para que, si volvemos a una situación similar, estuviese todo activado. Era una propuesta voluntaria y no violaba la autonomía universitaria, ni pretendía pasar de universidad presencial a online. Creo que no se entendió ese objetivo. Hemos abierto una nueva vía: que las propias universidades hagan sus propuestas. En el primer momento había un consenso total, es posible que a partir del documento base que se propuso se empezase a buscar otro tipo de intereses en esa propuesta que no tenía.

¿Cree que influye que estemos en precampaña electoral?

No lo sé. Desde la Consellería los esfuerzos están por optimizar el sistema educativo y no estamos pensando en clave política.

¿Cómo está siendo el diálogo entre Consellería y Gobierno central?

Creo que la relación es cordial pero en reiteradas ocasiones, sobre todo al Ministerio de Educación, pedimos más concreción a la hora de elaborar los protocolos. Las instrucciones de finalización del curso eran un documento excesivamente abierto y laxo que no respondía a la necesidad de las comunidades autónomas y creaba desigualdades. Dejaba demasiada responsabilidad a comunidades y centros educativos. Todo lo relacionado con criterios de promoción y titulación es competencia del Ministerio y ahí no fue suficientemente claro. En 2º de Bachillerato tiene consecuencias importantes, se acentúan las desigualdades entre alumnos de diferentes comunidades autónomas a la hora de acceder a una carrera con nota de corte, por ejemplo. En la Consellería tuvimos que afinar un poco más en esa etapa porque lo consideramos fundamental.

No habrá oposiciones en 2020. ¿Es posible que se abran listas para cubrir especialidades y reforzar las plantillas del profesorado?

Lo único que hay es un aplazamiento de las pruebas, la convocatoria queda como estaba. Esperamos mucho para tomar una decisión porque pensamos que la convocatoria facilitaba la estabilización laboral de muchas personas que estaban preparando las oposiciones, creíamos que era una oportunidad única en un panorama de crisis económica y laboral para el colectivo de futuros profesores. Lo que se abre ahora es el periodo para inscribirse. No hay seguridad jurídica que nos diga que se pueda acumular la convocatoria del 2020 y del 2021. Depende de la ley de presupuestos

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