Cuatro de cada diez contratos de trabajo en Ourense duran menos de un mes

TEMPORALIDAD

La temporalidad en la contrataciones laborales castiga a Ourense, situándola por encima de la media nacional

Oficina de Emprego en Ourense.
Oficina de Emprego en Ourense. | Óscar Pinal

La temporalidad sigue siendo una constante en el mercado laboral de Ourense. Pasar de un contrato de trabajo a otro en períodos casi tan cortos que no existe prácticamente tiempo para la adaptación al nuevo empleo, antes de que se tenga que empezar a buscar el siguiente, es una realidad que experimentan muchos trabajadores en la provincia.

Las estadísticas oficiales del Servicio Público de Empleo Estatal (SEPE) lo constatan, ya que del gran total de 62.329 contratos registrados en el año 2025, 22.089 no superaron los treinta días de vigencia. Esta proporción representa el 37,1% del volumen de la contratación en la provincia.

La reforma laboral introducida en 2022 por acuerdo entre la patronal, los sindicatos y el Gobierno tenía como principal objetivo limitar al máximo los contratos temporales y favorecer los indefinidos. Aunque ha logrado incrementar el número de indefinidos al poner fin al antiguo contrato por obra y servicio, lo cierto es que no ha conseguido, ni mucho menos, acabar con la temporalidad. La nueva ley restringió los acuerdos de duración determinada a casos muy concretos y justificados, como la sustitución de otro trabajador o las necesidades puntuales de producción. El no poder recurrir a las fórmulas prolongadas que antes sí estaban disponibles ha provocado que los contratos más cortos tengan ahora un mayor peso sobre el total de la bolsa temporal.

Si se han de analizar los datos de 2019 -el primer año de normalidad económica antes de la parálisis del covid y de la aprobación de la reforma-, la provincia registraba un volumen de empleo precario mucho mayor en términos absolutos, con 75.305 contratos temporales frente a los 42.042 actuales, lo que supone una caída del 44%. En aquel momento, los contratos inferiores a treinta días representaban en torno al 36% de las firmas eventuales de la provincia. Hoy, aunque se firman muchos menos temporales, ese porcentaje ha escalado hasta superar el 56% de las contrataciones temporales ourensanas. Esta inercia se mantiene intacta a pesar de que conllevan una penalización introducida expresamente para desincentivarlos, ya que las empresas deben pagar una cotización adicional de 32,6 euros por cada alta inferior a un mes.

Ourense registra una tasa de temporalidad en las nuevas contrataciones del 68,7%, situándose once puntos por encima de la media de España (57,6%) y como la segunda provincia con mayor precariedad de Galicia, solo tras Pontevedra. A este escenario se suma que la vía de la estabilización sigue siendo un camino estrecho: la tasa de conversión de contratos temporales a indefinidos en Ourense se situó en el 6,58%, con apenas 2.768 transformaciones firmadas en todo el año.

Incidencia

El desglose del SEPE revela que esta fragilidad no castiga a todas las áreas por igual. La Administración Pública encabeza los registros negativos con un 91,7% de temporalidad en sus nuevas firmas, seguida por las actividades artísticas (87,1%) y la industria manufacturera (85,8%). Además, la inestabilidad se ceba con la baja formación y con los extremos de la pirámide de edad, especialmente entre los menores de 30 años y los mayores de 45.

David Martínez, presidente de la CEO: “Hay trabajadores que se marchan el mismo día”

El presidente de la Confederación Empresarial de Ourense (CEO), David Martínez, se desmarca de la alta tasa de temporalidad y asegura que los contratos ultracortos no responden a una estrategia del sector privado. Según señala, “ningún empresario te va a contratar por un mes de forma caprichosa, ya que la legislación actual penaliza este tipo de firmas y las limita a causas muy justificadas, como Navidades, vacaciones o baja de otra persona”.

Para explicar este volumen de acuerdos efímeros, el líder patronal ourensana apunta a la falta de mano de obra y a la rotación voluntaria del trabajador. “Lo que sí nos están transmitiendo las empresas es que hay mucha gente que contratas y se te marcha prácticamente el mismo día”, advierte, recordando que estas fugas a las pocas horas o días acaban inflando la estadística final. Además, insiste en que la principal bolsa temporal de la provincia recae realmente sobre la Administración Pública y sus interinos.

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