La mitad de vacantes por jubilación en Ourense no tendrán repuesto juvenil

BUM DE JUBILACIONES

La inmigración sostiene el empleo en Ourense, mientras el sistema registra 188 jubilados por cada 100 nuevos trabajadores, lo que se podría trasladar en la falta de repuesto juvenil

Trabajadores del sector de la construcción en Ourense operan bajo la mirada de un jubilado.
Trabajadores del sector de la construcción en Ourense operan bajo la mirada de un jubilado. | José Paz

Ourense se enfrenta a una realidad estadística que amenaza su futuro laboral. La pirámide poblacional de la provincia ha alcanzado un punto de desequilibrio que pone en peligro el relevo en las empresas. Según el Informe del Mercado de Trabajo en Ourense, realizado por el Servicio Público de Empleo Estatal (SEPE), por cada 100 jóvenes que se disponen a entrar en el mercado laboral -aquellos en el tramo de 20 a 24 años-, hay 188 personas de entre 60 y 64 años que están a las puertas de la jubilación. Este “índice de recambio” revela un vacío generacional que condicionará la economía ourensana durante las próximas décadas.

La brecha es todavía más profunda si se analiza por sexos. En el caso de las mujeres, por cada 100 potenciales nuevas trabajadoras hay 199 próximas a retirarse, una ratio que prácticamente dobla la oferta de relevo. Para los hombres, la cifra se sitúa en 177 por cada centenar. Este escenario responde a un problema estructural, ya que la provincia cuenta con 320 mayores de 64 años por cada 100 menores de 16, una proporción que duplica la media nacional y supera con creces la media gallega.

Extranjeros al rescate

A pesar de este declive demográfico, el mercado laboral mostró una resistencia inesperada durante 2025. La provincia logró cerrar el año con 107.739 afiliados, su valor máximo histórico. No obstante, este dinamismo convive con una fragilidad evidente porque la temporalidad todavía lastra el 67,27% de las contrataciones y limita la tasa de estabilidad laboral a un discreto 32,73%. Este crecimiento ha sido posible, en gran medida, gracias al papel determinante de la población extranjera. Mientras Ourense perdió 1.792 habitantes de nacionalidad española en el último año, ganó 2.603 extranjeros, quienes representan ya el 7,91% de la población total. Si atendemos al paro registrado, la provincia alcanzó en diciembre su valor mínimo en una década con 13.547 personas inscritas, si bien el 47,94% de este colectivo sufre un desempleo de larga duración que evidencia serias barreras para la reinserción.

Sin embargo, el dinamismo del empleo tiene una fecha de caducidad cercana si no se atiende al “empleo de reposición”. Actualmente, el 56,66% de los trabajadores activos en Ourense tiene 45 años o más, lo que anticipa una salida masiva de personal en el corto plazo. Gran parte de las vacantes futuras no vendrán de la creación de nuevas empresas, sino de la necesidad de sustituir a los jubilados para no perder servicios básicos. Este fenómeno será determinante en el sector público, donde el 21,18% de la plantilla supera ya los 60 años, y en la Sanidad, con un 16,14% de profesionales próximos al retiro. Sectores como la asistencia residencial y las actividades informáticas ofrecen las mejores perspectivas para quienes decidan quedarse en la provincia.

La mitad de las empresas no tiene ningún trabajador

El tejido productivo ourensano presenta una estructura basada casi en exclusiva en el autoempleo y las microempresas, una debilidad que lastra seriamente su competitividad. Los datos del informe reflejan que el 53,20% de las empresas de la provincia carece por completo de plantilla. Si sumamos aquellas firmas que cuentan con menos de dos empleados el porcentaje se incrementa en un 29,13% adicional.

Esta realidad contrasta con la escasez de grandes corporaciones ya que apenas 46 firmas superan el centenar de trabajadores y tan solo cuatro rebasan el medio millar, entre las que figuran Coren, Cupire Padesa, Copasa y Textil Lonia. En definitiva la realidad laboral de Ourense está partida en dos. Casi la mitad de los afiliados provinciales (44,55%) trabaja en pequeños negocios de menos de 25 empleados. La otra gran mitad (43,42%) se concentra en las pocas empresas grandes que superan el medio centenar de trabajadores, evidenciando la falta de empresas mediana

Contenido patrocinado

stats