El deseado wolframio de las minas de Casaio
Sin duda el lugar de la provincia en el que más presente estaba la guerra mundial era en la zona de Valdeorras y en sus minas de wolframio, material usado por los alemanes para la producción de armas como endurecedor del acero. En su magnífico trabajo sobre el destacamento penal de las minas de Valborras de Casayo, Isidro García Tato resalta lo importante que fue para Alemania el suministro de wolframio procedente de Portugal y España, destacando la producción del complejo minero valdeorrés explotado por la empresa Montes de Galicia y otras hispano-germanas trabajadas por los presos del destacamento penal establecido allí y cuyo principal cliente eran los alemanes, quienes ya a finales del XIX habían hecho importantes estudios geológicos sobre la zona.
La presencia de ingenieros alemanes en la comarca fue frecuente durante los años cuarenta. Aún hoy se conserva una pista de aterrizaje en los montes próximos utilizada por avionetas de transporte. Numerosos vecinos de la comarca conocen historias de esa época sobre la presencia alemana en sus minas. García Tato relata cómo la caída de Berlín en mayo del 45 fue seguida por una explosión en las minas de Valborrás para evitar que cayeran en manos de los aliados.
Los ingleses compraban el wolframio valdeorrés para tirarlo al mar y dejar a los alemanes sin el preciado mineral.
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