VUELCO EN EL SECTOR PÚBLICO
Más de 3.600 trabajadores públicos de Ourense, en vilo por su puesto
O certo é que non me foi moi difícil dar cun feixe delas gracias á edición facsimilar dun singular libro publicado na Coruña no ano 1885 e escrito polo arquiveiro e ilustre investigador compostelán, Bernardo Barreiro, sobre o que o seu coetáneo Curros Enríquez dixo que era "uno de los hombres más eminentes de España por su saber bibliográfico".
"Brujos y astrólogos de la Inquisición de Galicia y el famoso libro de San Cipriano" é o seu título e nel o historiador -inimigo implacable da Inquisición- desentrana os expedientes de corenta casos instruídos e cruelmente executados polo "Santo Oficio", que tiveron lugar entre finais do século XVI e mediados do século XVII en Galicia, entre os que destaca a sumamente coñecida (gracias á composición poética do celanovés Celso Emilio Ferreiro e actualmente á película do valdeorrés Ignacio Vilar) "vieja infeliz, hija de Cangas, benemérita de la patria en nuestro concepto -di Bernardo Barreiro- y en el concepto de la iglesia, bruja, llamada María de Solina o Soliña".
Pero, como do que se trata é de traer a colación os procesos máis próximos, doulle luz a esa ducia de ourensáns que tiveron que enfrontarse ás fauces da Inquisición nun lamentable estado de dor no que acabaría cantando un mudo e que reproduzo de seguido: "...sobre el potro, desnudas como las niñas de 15 años, delante de los hombres impúdicos, todos célibes y clérigos" e oprimidas "en las mollejas de las pantorrillas por seis cordeles que le cortaban la carne, en ambos muslos por otros seis cordeles, en brazos y antebrazos doce cordeles más y el cuerpo estirado sobre diez barrotes colocados en arista..."
Con estas e outras moitas malas artes foi como se declararon culplables homes coma Juan Gómez, de Tameirón, "por consultar libros cabalísticos y leer libos de matemáticas"; coma Juan Asturiano, de Vilamaior, "por echar cera y agua y atar cuatro cruces de oliva y laurel al rabo de una vaca para que arara mejor"; coma Bartolomé de Castro, "por haber puesto una ristra de cebollas al cuello de un santo de piedra que estaba en el camino y al querer hacerlo andar, como no anduvo, lo apedreó"; coma Pedro Pazos, de Vilela, "que se dedicaba a la cura de enfermos con emplastos y palabras misteriosas", ou coma o licenciado Pedro Alonso, de Monterrei, denunciado por delicto de "astrología judiciaria" e porque tiña fama "de adivino y de sabio.
E se cos homes acontecía isto, coas mulleres era moito peor. Así consta nos procesos de Constanza do Pazo, veciña de Santa María de Lamela, "acusada de bruja, que chupaba la sangre a los niños y hacía mal de ojo, convirtiendo los sanos en tísicos"; no de Lucía do Mato, veciña de Vilanova (Allariz), que quixo "curar con gotas de cera virgen, agua bendita, rama de olivo, oraciones ininteligibles y otras cosas" a un enfermo que morreu; no de Isabel Bella, de Vilar de Donas, "joven soltera que con unas tijeras rompió un pedacito de ara consagrada y cosiéndola al justillo dentro de un paño, a modo de relicario, decía que aunque tuviese que ver con un hombre no se podía quedar preñada"; no de Gracia García, de Tamaguelos, que "para que su marido la quisiese bien, fue vista echar agua fría en un caldero y sin ponerla al fuego el agua había comenzado a hervir y a salir de ella unos vapores como de una olla"; no de Eufemia Cid, de Marzás (Ambía), acusada de hechicera, condenada por reincidir y sacada por las calles a la vergüenza pública embetunada y emplumada", ou no de Ana Martínez, de Ribadavia, que con un fillo enfermo, foi acusada de tratar de curalo do mal do "Enganido" pasando ó neno polo burato dunha cañota de carballo.
Contenido patrocinado
También te puede interesar
VUELCO EN EL SECTOR PÚBLICO
Más de 3.600 trabajadores públicos de Ourense, en vilo por su puesto
BUM DE JUBILACIONES
La mitad de vacantes por jubilación en Ourense no tendrán repuesto juvenil
Lo último
POLO DE EMPRENDEMENTO DE VERÍN
Emprender en Monterrei, una apuesta por su potencial
Luis del Val
La anécdota que desplazó a la categoría
FIESTAS DE O COUTO
El Concello prohibe hacer uso de los garajes en O Couto