SEGURIDAD ANTE ROBOS
Cálices y cruces bajo llave: el Obispado de Ourense blinda su patrimonio
La Jamonería Feri de la ciudad se mantuvo abierta desde el inicio del confinamiento, como parte del comercio esencial.
Para sus dueños, una suerte. “A min salvoume a vida poder vir aquí a traballar, porque na casa non tería aguantado. Abríamos só de mañá, porque pola tarde non había case xente e porque en varios negocios da zona entraran a roubar”, recuerda María Dolores Fernández.
La cuantía de las compras creció: “Había xente que gastaba 50 euros, cando antes do confinamento facía compras pequenas. E logo chegou moita xente escapando dos supermercados, que estaban cheos”.
María Dolores Fernández, de la Jamonería Peri, es una de las ourensanas que ha querido hablar de cómo ha cambiado Ourense desde el confinamiento.
Contenido patrocinado
También te puede interesar
SEGURIDAD ANTE ROBOS
Cálices y cruces bajo llave: el Obispado de Ourense blinda su patrimonio
PRODUCTO INTERIOR BRUTO
El PIB ourensano crece por encima de la media nacional
INFORME AUTONÓMICO
A Saínza aspira a ser de interés turístico nacional
Lo último
Ataque a Irán
Trump vuelve a aplazar el ultimátum a Irán
NUEVOS DRONES ESTRATÉGICOS
La UME incorpora el dron Akila E: cinco horas de autonomía y despegue vertical para emergencias