José Manuel Pazo Paniagua: "Nos jugamos 10.000 millones de inversión y 17.000 empleos en 5 años"
Entrevista a José Manuel Pazo Paniagua, presidente de la Asociación Eólica de Galicia (EGA)
La Asociación Eólica de Galicia (EGA) celebró elecciones hace unos días en el marco de una asamblea general en las que el actual presidente, José Manuel Pazo Paniagua, renovó en el cargo para los próximos cuatro años, encarando su cuarto mandato y tercero consecutivo. Pazo, ingeniero por la Universidad de Vigo que lleva toda su vida profesional vinculado a las energías renovables, agradeció la confianza de la asociación y pronosticó un tiempo “tan difícil como decisivo”, debido a la actual “judicialización y paralización” del sector.
Reelegido para un nuevo mandato en un momento clave para el desarrollo del sector
Yo creo que estamos en el peor momento del sector porque llevamos muy poca potencia instalada en los últimos cuatro años, hay unos proyectos aprobados que están vinculados a unas inversiones industriales, hay en juego empleos externos al sector, un total de 32 proyectos industriales que necesitan energía para poder llevarse a cabo. Y después de haber pasado todos los trámites tanto estatales como autonómicos, asociaciones negacionistas judicializaron estos proyectos, alguno llegando al Supremo, donde se da la razón a las Administraciones. Ahora lo llevan al Tribunal de Justicia Europeo con lo cual después de unos siete años, los parque eólicos están paralizados.
¿Cómo afecta al sector la judicialización y las últimas resoluciones del TSXG y del Supremo respecto a los parques eólicos?
Hay dos actuaciones del TSXG, la primera el hecho de suspender 13 parques autorizados que están en contencioso y otra la decisión de pasar al Tribunal Superior de la Justicia Europea la legislación nacional y autonómica. Como el Supremo nos dio la razón sobre que se estaba cumpliendo la ley estatal, el Tribunal Superior de Xustiza de Galicia dice que no está de acuerdo en como interpreta la legislación y eleva sus dudas a Europa con una pregunta que afecta no solo al sector eólico sino que pone en duda cualquier obra pública existente que tenga una declaración ambiental, ya sea una autopista o cualquier otra infraestructura, o cualquier industria que lleve asociada una declaración ambiental. Es grave porque nos aboca a una caducidad de los puntos de conexión, a instalaciones obsoletas y crea una inseguridad jurídica tremenda con cualquier industria que se quiera instalar aquí.
¿Qué importancia tiene para Galicia el desarrollo del sector energético para mantener la competitividad de las empresas o atraer nuevas inversiones?
A nosotros lo que más nos interesa, por una parte, es el mantenimiento de la industria gallega. Por decirlo claramente, en los últimos cuatro años, el consumo eléctrico en Galicia ha bajado un 36%. Cuando se dice que Galicia tiene la energía eléctrica suficiente para mantenerse con lo que está produciendo, evidentemente, si tu disminuyes el consumo en 36% te sobrará energía. Aunque en estos momentos podamos tener un equilibrio de consumo y producción de energía eléctrica, aún necesitamos un 70% más de energía eléctrica para mantener el tejido industrial gallego. Ya no digo a la hora de que se implanten nuevas industrias. En Aragón por ejemplo, se invirtió mucho en parques eólicos y eso va vinculado a nuevas industrias, por ejemplo, Stellantis y la instalación de su fábrica de baterías o la instalación de centros logísticos de otras empresas. Hemos perdido un 36% del consumo industrial en los últimos cuatro años, esto quiere decir que han desaparecido industrias electrointensivas y que no aseguramos el precio que pueden tener las que actualmente están funcionando en Galicia.
¿Cuál es el total de proyectos paralizados y qué perspectivas hay de generación de energía y de empleos?
Estamos hablando de que actualmente puede haber unos tres mil megavatios paralizados. Estos tres mil megavatios serían de instalación hasta 2028 y supondrían unas inversiones de unos 3.500 millones de euros y triplicar el número de personal que hay actualmente trabajando en el sector eólico, unos 5.600 empleos más. Y aparte, la instalación de estas 32 industrias que supondrían unas inversiones de alrededor de 6.000 millones y unos 12.000 empleos. Estamos hablando en total de casi 10.000 millones de inversión en los próximos cinco años y una generación de 17.000 empleos. Estamos hablando del futuro económico e industrial de Galicia.
¿A qué se debe el rechazo social que parece haber suscitado en Galicia en los últimos tiempos la energía eólica?
En realidad no hay un rechazo social. Nosotros tenemos una aceptación de más del 80% en las encuestas que estamos realizando. Por otro lado estamos en unos 118 ayuntamientos de Galicia, en una tercera parte del territorio. Suelen ser los que tienen la renta per cápita más baja de Galicia y nosotros acabamos cubriendo gran parte de sus presupuestos. Evidentemente que deberían recaer todos los impuestos relacionados con estos parques en los propios ayuntamientos y no les cae todo. Pero en los sitios donde estamos tenemos una aceptación importante. Esto se ha convertido en un problema exclusivamente político. No son grupos ecologistas, son grupos negacionistas, porque todos los proyectos son rechazados.
¿Qué está pasando en otros países de nuestro entorno con la energía eólica? ¿Cuál es la apuesta de Europa?
La política europea es clara, viendo el gasto disparatado y la dependencia del petróleo o el gas de otros países, todos sus esfuerzos van en la dirección de inversiones energéticas. Incluso, en Inglaterra, Gales o Escocia hay una apuesta por la eólica marina. Otras economías como Dinamarca, Países Bajos o el resto de centroeuropa apuesta por las energías renovables. Es un absurdo lo que está pasando aquí, sobre todo pensando que las políticas de izquierdas o el propio plan del Gobierno es un apoyo a las energías renovables. El negacionismo aquí hace daño. Es el mismo negacionismo de los que no aceptaron la Constitución, el Estatuto de Autonomía, la autopista del Atlántico o el Puerto Exterior de A Coruña y de todo lo que sea progreso.
¿Repercute de alguna forma la instalación de parques eólicos en los terrenos donde se ubican?
Actualmente un molino eólico puede tener una renta para la propiedad del monte entre unos 12 y 14 mil euros. Hay muchos fakes con los molinos, que no hay materiales para hacerlos, que no se pueden integrar en la red. Son fakes que buscan una manipulación interesada. Hasta se habla de falta de deseo sexual por la cercanía de un parque eólico. Hay mucha manipulación y mucha ignorancia.
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