El manual de longevidad de los centenarios ourensanos

UN LUGAR DIFERENTE

Los indicadores coindicen en que el secreto de la longevidad de los ourensanos es un estilo de vida reposado

Longevidad y centenarios
Longevidad y centenarios

Ourense no solo presume de una elevada esperanza de vida (83,95 años) sino de un fenómeno demográfico singular: su extraordinaria concentración de centenarios. Según los datos provisionales del Instituto Nacional de Estadística a comienzos de 2026, la provincia suma 320 personas con 100 o más años.

En términos absolutos la cifra es menor que en grandes áreas como Madrid o Barcelona, pero al relacionarla con la población real, Ourense se sitúa en la élite española de longevidad. La tasa alcanza los 105 centenarios por cada 100.000 habitantes, casi el triple de la media nacional y la más alta de Galicia.

Este hecho tan extraordinario plantea preguntas. ¿Qué tiene esta tierra que posee una longevidad tan destacada? ¿Los ourensanos algún tipo de superpoder? ¿Es este un anuncio encubierto de algún producto local? Detrás de estas cifras aparecen factores que ponen el valor el rural y un estilo de vida pausado con mucha calidad de vida. A veces renunciar a la modernidad y abrazar la calma, y en este caso una vida larga. Comer de la huerta, tener un círculo de confianza, actividad diaria constante, , dormir bien y un entorno en contacto con la naturaleza, elementos muy importantes.

Epigenética, cambios invisibles

La longevidad no depende solo de los genes. El 70% está condicionado por la epigenética, cambios invisibles que dependen del entorno y que no condicionan el ADN en sí, pero producen modificaciones químicas permanentes.

Un entorno muy particular

El lugar donde se vive importa. Un entorno con aire limpio, contacto con la tierra y menor densidad urbana favorece la salud física. El contorno social aporta pertenencia, seguridad emocional y aire puro pueden hacer que se vivan más años.

Red social y de cuidados

Contar con una red de apoyo sólida marca la diferencia. Familia, amistades y servicios comunitarios reducen la soledad, protegen la salud mental y refuerzan la autonomía. Sentirse acompañado y cuidado prolonga la vida y mejora su calidad.

Prevención de enfermedades

La longevidad también se construye anticipándose. La prevención, los controles periódicos y la promoción de hábitos saludables reducen el impacto de patologías crónicas asociadas con la vejez.

Dieta de proximidad, comer de la huerta

La huerta propia marca la diferencia. Muchas familias ourensanas cultivan verduras que consumen a diario. Esta alimentación de proximidad favorece la microbiota y sostiene una salud más estable.

Una vida tranquila y sin estrés

En Ourense se vive con más calma que en otros lugares. Reducir el estrés cotidiano protege el corazón, el sistema inmune y la mente. Entornos menos competitivos y relaciones cercanas bajan la carga emocional.

Acceso a recursos médicos

La asistencia sanitaria es determinante. Atención primaria cercana, seguimiento de enfermedades crónicas, atención a domicilio y acceso a tratamientos eficaces son condiciones muy importantes para una vida larga y plena.

Actividad moderada y ejercicio físico

Mantenerse en movimiento cada día es clave. Caminar, trabajar la tierra, cuidar animales o realizar tareas domésticas sostienen la fuerza, el equilibrio y la autonomía. La actividad moderada y constante protege el cuerpo y la mente.

Descanso

Dormir bien es un pilar silencioso de la longevidad. Durante el sueño el organismo se repara, regula hormonas y consolida la memoria. Un descanso profundo y regular reduce el riesgo de enfermedades y ayuda a una claridad mental.

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