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María Nieves Pascual Carballo, ex supervisora de Servicios Centrales del CHUO: "Oncología fue el lugar donde más me sentí como una enfermera"

La ex supervisora de Servicios Centrales del CHUO continúa como segunda supervisora de urgencias "por amor al arte" y subraya que, en este servicio tan amplio, "hay que tratar de ayudar todo lo posible"

Publicado: 15 jun 2024 - 09:34 Actualizado: 21 jun 2024 - 22:07
María Nieves Pascual, aún con su bata de trabajo
María Nieves Pascual, aún con su bata de trabajo

María Nieves Pascual Carballo dejó de ser supervisora de los Servicios Centrales del CHUO para tomar un nuevo camino en su vida como jubilada. Atrás deja 47 años de profesión con multitud de experiencias y buenos recuerdos. “Me da mucha pena dejarlo”, explica. Durante su último día de trabajo los compañeros del servicio de Urgencias le dedicaron una fiesta sorpresa para mostrar su estima a la profesional sanitaria.

¿De qué se encargó estos últimos años de profesión?

Los ocho últimos años de mi carrera los pasé como supervisora de área de Servicios Centrales. Urgencias es de los servicios más potentes que abarca mi área y es de los que más atención requieren, ya que es la puerta de entrada al complexo. Por amor al arte estoy como segunda supervisora de urgencias porque es un servicio muy amplio y hay que tratar de ayudar todo lo posible.

¿Qué destacaría de su experiencia?

El servicio de Urgencias está bien dotado y los profesionales están bien. Hemos mejorado mucho. Pero a nivel estructural el servicio no puede tirar más y ojalá fuera más amplio. Los médicos de este servicio son pocos y están muy saturados, pero en el caso de la enfermería estamos reforzados en todos los turnos por encima de la plantilla habitual y creo que es algo que, al final, lo agradecen los pacientes. Pero, el problema de todo esto, es que no hay dónde meter más gente y agrandar los boxes. Para no tener a los pacientes amontonados en los pasillos, habilitamos una sala grande para que puedan esperar a ser atendidos. Dicha expansión se realizó a raíz de la pandemia.

¿De qué se siente más orgullosa de su carrera?

Pues donde más enfermera me sentí fue cuando trabajé en el servicio de Oncología en el Hospital Santa María Nai. Esa etapa me marcó muchísimo porque los pacientes tenían nombre y apellido y éramos todos una familia. Cuando sonaba el timbre en este servicio tenías que salir corriendo.

¿Qué echará más de menos de la profesión?

Todo. Mi mente no está preparada para la jubilación. Tengo tantas muestras de cariño y he tenido tantas peticiones de que prolongase otro año más mi jubilación que me da mucha pena dejarlo. Sé que tengo que hacerlo para disfrutar de la vida, pero me da mucha pena. Viví aquí en el campo de batalla todo el covid y el miedo que se pasó hizo mucha mella en nosotros. Cómo circulábamos con buzos, las protecciones y la profesionalidad que hubo marcó una etapa muy emocionante. Nos volcamos mucho unos con otros y eso nos unió. Es un gran equipo el servicio de Urgencias.

¿Qué recuerdo conserva con cariño como enfermera?

Hubo un paciente que tuvo un accidente delante de mi casa y mis hijos me dan el aviso para salvarlo. Yo bajé corriendo y le atendí mientras venía la ambulancia. Varios meses después, me llama un matrimonio con su hija y querían localizarme para darme las gracias por esa primera atención, ya que había sido fundamental para salvarse. A veces parece que por ser enfermera no hace falta dar las gracias porque tu deber es salvar vidas, pero reconforta mucho que te den reconocimiento. Eso da fuerzas para seguir. Es un recuerdo que conservo con mucho cariño.

¿Cómo enfermera dónde debería incidir más el reconocimiento de la enfermería?

Creo que se va a conseguir el reconocimiento de la enfermería. Yo soy positiva. Al final, sin un médico podemos sobrevivir, pero la enfermera está siempre ahí, somos la primera cara que ve el paciente y somos las que tenemos el trato con el paciente.

¿Tiene expectativas para su jubilación?

Lo único que tengo claro es que debería buscar actividades donde pueda volcar toda mi energía. Quizá volver a retomar los idiomas y no desconectar. Tengo una hija en este servicio y es una continuidad de mí misma.

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