PREMIOS COMERCIO GALLEGO 2026
Galicia ensalza la resistencia de su comercio tradicional
JUICIO EN OURENSE
Por la agresión de su pareja o por caídas en la calle derivadas del consumo de alcohol. Estas son las dos hipótesis planteadas ayer en la Plaza 2 de la Sección Penal sobre el origen de las lesiones que sufrió una mujer el 5 de marzo de 2025 en Viana do Bolo. El médico forense no pudo precisar cuál de estas dos tesis es la correcta, ya que ve compatibles las heridas con ambas versiones. Por ello, cobró especial relevancia la declaración de los implicados y testigos.
La denunciante relató que el citado día se había trasladado con su novio desde A Gudiña hasta Viana, donde vivía la madre de su entonces pareja, por motivo del Carnaval. Tras pasar la tarde por el pueblo con sus dos hijos, a la noche fueron a casa de su suegra y ahí se inició una discusión entre ambas.
Según indicó, esta le dijo que estaba borracha. “No era así”, aseguró al tiempo que detalló que ese día bebió una cerveza y dos vasos de vino. La víctima indicó que su suegra siempre se estaba metiendo con ella. Sin embargo, la madre de su entonces pareja definió la relación entre ambas como “muy buena”, aunque admitió que la llamó borracha.
La agresión, narró la denunciante, llegó después, cuando se encontraba sentada en el sofá. “Me senté en el sofá y ya me empezó a agarrar, a empujar y a dar patadas. (…) Me arrastró todo por el pasillo adelante, me tiró al suelo y todo, y me llevó a la habitación”, señaló. Tras la agresión, indicó, estaba “llena de moretones”.
Su relato contrastó radicalmente con el prestado por su suegra y su expareja. La primera indicó que la víctima llegó a su casa el día de los hechos en estado de embriaguez. “Xesús, ¡Cómo te puxeches!”, le dijo, originándose una discusión entre ambas. “Estaba agresiva como ela sola”, añadió la testigo.
La mujer negó que su hijo golpease a la denunciante y aseguró que lo único que hizo fue agarrarla por los brazos cuando ella se cayó dentro de la casa. Además, señaló que sus nietos le indicaron que la madre se había caído varias veces en el camino de vuelta.
Misma versión que ofreció su hijo, Aitor P.. Este contó que su expareja aquel día sufrió dos caídas bruscas por la calle debido a su estado de ebriedad. “Yo iba unos metros detrás con los niños por la vergüenza que me suponía lo que estaba viendo”, aseguró.
Aitor P. reconoció que al llegar a casa su entonces pareja discutió con su madre, pero defendió que en ningún momento él la agredió. “Nunca la traté mal”, aseguró con rotundidad. Ese día, según su versión, la animó “de palabra” para que se fuese a cama por el estado en el que estaba. Sin embargo, ella, indicó, se empeñó en que iba a coger el coche para irse con sus hijos. La tensión llegó hasta tal punto que llamó a la Guardia Civil y a la madre de su pareja, quien acudió junto a su marido hasta Viana en taxi para recoger a su hija.
El Guardia Civil explicó que la denunciante se sostenía perfectamente en pie y lograba mantener una conversación, aunque se percató de que había bebido debido al aliento.
Otro de los testigos clave fue un hombre que aseguró que vio a la víctima caerse por la calle debido a que iba ebria. “Caminaba dando bandazos”, afirmó. De hecho, en uno de los incidentes relató que “casi se abre la cabeza”.
A estas caídas es a lo que atribuye la defensa las lesiones que sufrió la víctima y en lo que se basa para pedir la absolución de su cliente, mientras las acusaciones creen la versión de la denunciante de que fueron causadas por Aitor P.. La Fiscalía solicita que se condene al acusado a 11 meses de prisión.
Contenido patrocinado
También te puede interesar
PREMIOS COMERCIO GALLEGO 2026
Galicia ensalza la resistencia de su comercio tradicional
TIRÓN INMOBILIARIO
La compraventa de vivienda apunta a otro año de récord en Ourense
Lo último
12.400 DESEMPLEADOS
El paro desciende en Ourense al 9,6% tras sumar 3.600 ocupados
Xoán Antón Pérez-Lema
Dereito á protesta na rúa e responsabilidade democrática
TENSIÓN POR LA GESTIÓN
El Colexio da Avogacía de Ourense se prepara para una asamblea convulsa
"RUIDO CONTINUO"
O Cimborrio estalla ante el auge del “tardeo”