GUERRA POLÍTICA LOCAL
Taboadela y Barbadás chocan tras un obradoiro frustrado
ICC Week
En muy raras ocasiones se ha dado la conjunción de conocer en una misma ciudad las dos almas de Santiago Auserón. El músico, el hombre de escena, que se transfigura en Juan Perro, actuará mañana, viernes, en el Teatro Principal con su sexteto, presentando su último disco, “Cantos de ultramar”. Al día siguiente, sábado, en el Foro La Región-ICC Week, podremos conocer al Santiago Auserón filósofo, el pensador que además de reflexionar rastrea e investiga en el pasado sobre los ancestros de los ritmos y las músicas españolas actuales, pero también hace un recorrido geográfico por esos orígenes y las influencias recibidas desde el Caribe, América del Sur y África. En el Foro, Auserón presentará su último libro, “El ritmo perdido”. Tras el discurso ameno, plagado de interesantes hallazgos que sorprenderán al espectador de ese encuentro, como lo hace al lector del libro, hay toda una erudición y décadas de investigación, tal como nos comenta en la entrevista de portada de “La Revista” de mañana.
Acérrimo enemigo de las plataformas digitales, Santiago Auserón considera que le están haciendo un flaco favor a la industria cultural y a la propia cultura musical de todos países del mundo y así, han dejado de lado los ritmos más auténticos, para sustituirlos por “una música bailable con señoritas medio desnudas en el escenario y coreografías. Música que siempre incide en los mismos patrones y que no ofrece nada nuevo”. El problema de esta política comercial, según Auserón es que “ese negocio echa fuera a todo lo que son artistas independientes, creadores que quieren preservar géneros del pasado que tienen substancia. Todo lo que no sea música comercial difundida desde Miami no cabe en el negocio”.
Cantante y compositor de Radio Futura, considerado por la crítica como el mejor grupo español de la década de 1980, fueron precursores de la que más tarde se convertiría en la Movida Madrileña, y siguieron después su propio camino. Juan Perro fue el siguiente proyecto de Santiago Auserón, que surgió tras encontrarse en Cuba frente la inmensa riqueza del son que allí se practica desde tiempos ancestrales. Su labor de difusión de esos ritmos y de figuras como Compay Segundo abrió el camino a otros músicos como el guitarrista Ry Cooder.
Contenido patrocinado
También te puede interesar
GUERRA POLÍTICA LOCAL
Taboadela y Barbadás chocan tras un obradoiro frustrado
ROBOS DE COBRE
A la caza del “oro rojo” en Ourense
PUNTOS CRUCIALES
Imágenes aéreas | Un recorrido aún sobre plano
Lo último
PÓLVORA Y ROSQUILLAS
Galería | Las Madamitas y el buen tiempo conquistan San Lázaro
Nueva tecnología
Cuatro mitos sobre la IA y la educación