Los ourensanos pagan al contado el 41% de las viviendas que compran

La alta capacidad de ahorro, sobre todo en personas mayores, minimiza la necesidad de contratar un préstamo hipotecario en Ourense

Vista del parque de viviendas actual en la ciudad.
Vista del parque de viviendas actual en la ciudad.

La salud financiera de los ourensanos sigue dando síntomas vigorosos, al menos en el indicador inmobiliario. Según los últimos datos del Instituto Nacional de Estadística (INE) relativos a la venta de viviendas y a la contratación de hipotecas de enero a noviembre del 2023, el 41,2% de las transacciones se han pagado al contado.

A falta de contabilizar diciembre en la provincia se vendieron 1.875 viviendas y se concedieron 1.104 hipotecas. Por lo tanto el 58,8% necesitaron crédito, pero resulta llamativa la cifra de compras que se hicieron al contado: 771. Y eso que el mercado inmobiliario sigue teniendo sus precios al alza, un 1,6% de incremento en la provincia, según el portal Idealista.

Sobre las razones que explican este comportamiento, Alberto Vaquero, profesor de la Facultad de Empresariales, apunta que “Ourense siempre tuvo fama de ser un lugar donde abunda el ahorro” y la capacidad de la población ourensana “se manifiesta claramente por la baja tasa de hipotecas para la adquisición de viviendas y la alta disponibilidad de recursos”. Influye que, “ante las tímidas remuneraciones del capital de las entidades financieras, se orienta el ahorro hacia otras compras con mayor rentabilidad como es la vivienda”.

David Martínez, economista, tira de sorna y recuerda un clásico gallego: “Onde mellor vai estar o diñeiro que no ladrillo”. Pero, más allá de la anécdota, relata que “las familias con dinero ahorrado, el capital exterior retornado, y la inversión de latinoamericanos con dinero en efectivo provocan una reactivación del sector inmobiliario como fuente de inversión”. Hay, en su opinión, otros escenarios, como la subida de tipos de interés, con unas entidades financieras que “no conceden hipotecas tan fácilmente como antes”. Cree que se ha generado un mercado ”para la gente con ahorros que compra al contado”.

Este comportamiento define la tipología del ahorrador ourensano, pero por extensión del gallego en general. Si tomamos como referencia las ventas e hipotecas de noviembre, último mes con datos oficiales, en A Coruña se pagaron al contado el 41,5% de las viviendas (733 compras, 429 préstamos), en Lugo el 53,7% (194 adquisiciones, 90 hipotecas), en Ourense el 49,5% (181 transacciones, 91 a crédito), rompiendo la tendencia Pontevedra, con solo un 16,6% de pagos al contado (430 viviendas vendidas, 359 hipotecas contratadas).

Una ayuda a la pareja

Pedro Seara, presidente de la Asociación de Propietarios de Fincas Urbanas, percibe que el ourensano “es un mercado atípico, la gente tiene bastantes ahorros, lo que no suele ser habitual fuera de Galicia”. Apunta la fuerte “cultura del ahorro” que aún pervive, así como “las ayudas de los padres para que los hijos que se casan puedan comprar piso”. Sea como fuere, tiene claro que “la inversión en vivienda sigue siendo un valor seguro”, incluso para alquilar posteriormente “y complementar las rentas de una jubilación, por ejemplo”.

Coincide Vaquero en que la vivienda y otros inmuebles “siguen siendo una inversión refugio”. Además, añade, “resulta muy llamativo que, tras la gran recesión de 2008, hubiera una oferta muy elevada de vivienda procedente de impagos en otras provincias y ciudades, mientras que en Ourense esto implicó una menor intensidad, lo que muestra otra vez más esa tradicional capacidad para ahorrar, ya que los casos de pérdida de vivienda por impago de las hipotecas resultaron mucho menores que en otras provincias”.

A todo ello el economista David Martínez suma el hecho de que “las familias tienen rechazo a asumir riesgos en algunos productos financieros”, de ahí que ”prefieren mantener sus ahorros en efectivo o en depósitos bancarios a la vista, que les facilitan una disposición inmediata de fondos”.

También hay diferencia entre los importes solicitados

Si tomamos como referencia los datos oficiales que facilita el Instituto Nacional de Estadística, también los ourensanos que se hipotecan piden menos dinero al banco para comprar una vivienda que sus vecinos del resto de Galicia. Así lo demuestran los datos relativos a noviembre del año pasado: para adquirir las 181 viviendas se han firmado 91 hipotecas, por un importe total de 7.070.000 euros. Es decir, la hipoteca media ha sido en este caso de 77.692 euros. En el resto de Galicia la situación difiere ligeramente. En A Coruña se han comercializado 733 viviendas, de las que 429 necesitaron un préstamo bancario. La suma total prestada fue de 46.556.000 euros, lo que da una media de 108.522 euros por cada piso.

En el caso de Lugo, muy parecido al de Ourense, el número de transacciones ha sido de 194, necesitándose 8.006.000 euros, con una media de 88.955 euros por cada uno de los créditos. Por último, Pontevedra anota 430 operaciones de venta, con 359 hipotecas firmadas; es decir, una media de 137.874 por cada una de ellas. Esto revela al menos dos conclusiones. La primera de ellas es que la diferencia de precios provoca un aumento en el importe de la hipoteca. Es decir, A Coruña y Pontevedra registran los recibos hipotecarios más altos porque el precio medio de la vivienda es más alto que en las provincias del interior. Por otra parte, el peso del rural en Ourense y Lugo, con una fuerte cultura del ahorro, demuestra que atesorar dinero en una cuenta bancaria permite desembolsos al contado.

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