EL PEOR ENERO EN UNA DÉCADA
El fin de la Navidad y el clima dejan el peor enero de la década para el empleo en Ourense
Tiritando, ovillados, rodeados de basura y expuestos a los siete grados matinales que ya marca el termómetro ourensano. Así pasan los días dos perros que llevan casi dos meses acorralados en el balcón de un edificio de Ribeira de Canedo, en el barrio de A Ponte.
Los vecinos de los edificios colindantes son conscientes del problema, sobre todo porque el olor de las defecaciones de los animales penetró en sus casas y la estancia se volvió insoportable. No es la única señal de alarma, el llanto de los canes suena incesantemente alertando de un abandono.
Los que tienen una visión del balcón diaria afirman que llevan casi dos meses sin salir del habitáculo, recibiendo como comida los restos de sus propietarios que les son lanzados de malas formas. El agua, en uno de los bebederos, está sucia, enturbiada y apunto de agotarse.
El espacio en el que están encarcelados es pequeño y no tiene salida. Las defecaciones están esparcidas a su alrededor y los cojines y mantas en las que reposan impregnadas de las mismas. Hay también algunas zapatillas y chanclas mordisqueadas, en un aparente acto de desesperación, por los perros.
Olga Giráldez es propietaria de uno de los pisos superiores del edificio. Harta de la situación, acudió a la Policía Local a denunciar lo que ocurría y varios agentes se desplazaron hasta el apartamento. Según relata, ordenaron limpiar el perímetro a la joven pareja que habita el interior, pero días después la situación sigue siendo nefasta. Además pudieron registrar que los canes no tienen chip ni las vacunas necesarias -tal y como le explicaron a Giráldez-.
Algunos inquilinos que residen en el inmueble llegaron a plantearse una mudanza. Tienen miedo: “Tenemos que nos puedan hacer algo por denunciar este caso, les llamamos a la puerta y les pedimos que limpiasen pero no hubo resultados”, declara.
“Con el calor que hizo las últimas semanas el olor se propagó por nuestra cocina, en el baño e incluso llegó a la habitación. La casa se llenó de moscas”, explica una de las residentes afectadas.
“No salen en ningún momento del balcón, nunca los pasean ni los mueven”, indica una inquilina. Según Giráldez, los responsables son una pareja de jóvenes que, además, viven con un hombre de avanzada edad con una patología. Afirman que son conflictivos y que en numerosas ocasiones los escuchan pelear.
“Ni el segundo piso, ni el tercero ni el cuarto podemos vivir así”, explica la propietaria, aunque afirma que “desde otros pisos no se atreven a intervenir”.
Olga Giráldez afirma que irá a por todas para solventar el infierno que están viviendo perros y vecinos. “Si no cambia ya, si no limpian, iré al juzgado directamente a poner una denuncia”, indica.
Desde la Asociación Protectora de perros de la ciudad, en palabras de la residente de la vivienda colindante, señalaron que no podían hacer nada por estos canes. Desde este diario se recabó su opinión sobre su posible papel en el problema, pero optaron por guardar silencio.
Contenido patrocinado
También te puede interesar
EL PEOR ENERO EN UNA DÉCADA
El fin de la Navidad y el clima dejan el peor enero de la década para el empleo en Ourense
DÍA CONTRA EL CÁNCER
La Unidad del Dolor del CHUO atiende 300 enfermos de cáncer al año
SIETE DÍAS EN LA AUTOVÍA
Nuevo corte de la tractorada en la N-525, mientras sigue el de la A-52
Lo último
PRIMERA FEB
El COB se ahoga en Fuenlabrada (78-71)
Itxu Díaz
EL ÁLAMO
Faltaría más
LOS TITULARES DE HOY
La portada de La Región de este jueves, 5 de febrero