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Las residencias contienen el aliento: “El miedo no se fue”

Lucha contra el coronavirus

Preocupan la reaparición de brotes masivos y las muertes registradas en las últimas semanas

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Publicado: 31 ago 2021 - 03:12 Actualizado: 31 ago 2021 - 12:52
Dos usuarios del centro de Esgos realizan actividades.
Dos usuarios del centro de Esgos realizan actividades.

La reaparición de brotes masivos en residencias gallegas y las muertes de usuarios registradas en las últimas semanas devuelven la preocupación a los centros. La campaña de vacunación de diciembre a febrero supuso un importante hito (los contagios se redujeron casi al 100%, al igual que los fallecimientos), pero en la quinta ola el virus ha conseguido colarse de nuevo en los geriátricos.

Mientras la Sociedade Galega de Xeriatría e Xerontoloxía (SGXX) reclama desde hace semanas la administración de terceras dosis para reforzar el sistema inmunitario de los mayores, los centros conviven, otra vez, con el miedo. “Las medidas que teníamos no han cambiado, pero la situación ha empeorado fuera. Aunque haya brotes a nuestro alrededor, las visitas siguen viviendo, los mayores siguen saliendo… Estamos un poco agobiados”, asegura Ana Torres, administradora de O lecer dos avoíños. Coral Conde, trabajadora social del Centro Residencial Tercera Edad Esgos, comparte su opinión: “Se han puesto más medidas para entrar a un bar que para entrar a una residencia. Aquí no hemos pedido certificados de vacunación a las visitas en ningún momento”.

Cribados

La Consellería de Sanidade decidió intensificar los cribados a trabajadores para detectar casos asintomáticos y poner freno al virus, pero desde las residencias creen que no es suficiente. “Solo se hacen pruebas cuando algún usuario pasa más de siete días fuera, pero al resto no, el protocolo no lo contempla. Les miramos la fiebre al llegar, pero quieras que no estás preocupado durante toda la semana”, apunta Torres. “Es complicado gestionar que salgan y entren, la verdad”, señala Conde.

Los centros capean la situación con las medidas ya existentes: mascarillas, guantes, batas y desinfección continua. “En ese sentido seguimos igual que en marzo del año pasado, seguimos con el mismo cuidado”, apunta Conde.

Desde los geriátricos recuerdan que el comportamiento de las familias es clave para evitar que el virus entre en las residencias. De hecho, en esta quinta ola no se han registrado contagios entre los trabajadores, lo que quiere decir que son los usuarios los que transmiten la enfermedad.

Balance de la quinta ola: 18 contagios y 2 fallecidos desde julio en la provincia

La residencia Val de Monterrei y Chandrexa de Queixa son los dos únicos centros afectados en la provincia por el virus desde el inicio de la quinta ola hasta el momento. En total, 18 mayores (17 de Val de Monterrei y 1 de Chandrexa) se contagiaron y 2 personas perdieron la vida. “Aunque estén vacunados el riesgo está ahí, si lo pueden coger y fallecer el miedo no se va, lo importante es que estén protegidos”, señala Ana Torres.

Las residencias se mantienen a la espera de que las autoridades sanitarias se posicionen en el debate sobre la tercera dosis (algunos países ya han empezado a vacunar de nuevo a la población de más edad). Los geriatras, por su parte, ven necesario inocular una nueva dosis de recuerdo para proteger a los mayores frente al virus. “No sabemos si lo que está pasando ahora es porque se relajaron las medidas en la sociedad o porque la vacuna está dejando de hacer efecto entre los mayores”, apunta Coral Conde.

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