EL PEOR ENERO EN UNA DÉCADA
El fin de la Navidad y el clima dejan el peor enero de la década para el empleo en Ourense
Si contamos la historia de Fabiola Zamora Martínez desde la llegada del covid, parecería que se tratara de otro relato de terror: “Quedé atrapada en pandemia”. Mientras cursaba el Máster en Neurociencia por la Universidad de Santiago de Compostela (USC), Fabiola, como otros estudiantes foráneos tuvo que replantearse seriamente qué hacer: volver a su México natal con su familia o esperar en Galicia a que pasase lo peor de ese aciago 2020.
Hasta entonces, esta oaxaqueña no había contemplado quedarse en España, sino realizar un doctorado en Países Bajos o en Reino Unido. Por suerte, pronto encontró trabajo en Coren gracias al currículum que se cultivó en el país azteca: una Licenciatura en Nutrición y Ciencias de los Alimentos por la Universidad Iberoamericana Puebla y su experiencia como nutricionista en Coatzacoalcos, en el estado de Veracruz.
Así, Fabiola llegó a Ourense en agosto de ese 2020 para ocupar su puesto como tecnóloga de alimentos: “Desde la propia empresa tramitaron el permiso de trabajo y me quedé”. Su labor consiste en la innovación y el desarrollo de nuevos productos alimentarios, además de supervisar la elaboración de estos.
La primera vez que Fabiola había estado en Galicia fue en 2014, cuando asistió a la USC a través de un intercambio bilateral. Fue en la capital donde, a través de un amigo, había hecho su primera conexión con Ourense. Seis años después, en plena crisis del covid, ya con un contrato de empleo y el permiso regulado, se mudó definitivamente a la ciudad de As Burgas gracias a la hospitalidad de una amiga que la acogió en su casa los primeros meses de su nueva etapa.
El resto es historia: “En seguida me arroparon como si fuese de aquí y me siento muy cómoda”. En su nuevo hogar, Zamora pasó a formar parte de un círculo social que la ha sumergido en el día a día local hasta su graduación como ourensana de pro.
Inmersión cultural
No solo sus amistades representan su vínculo con Ourense, en febrero de 2021 decidió adoptar a Serena, una perra que, desde su paso por el recinto de Progape, buscaba un hogar de acogida. “Me encantan los perros y, aunque vivía de forma privilegiada, sentía que necesitaba compañía”, relata Fabiola.
A pesar de encontrarse a gusto en la ciudad de As Burgas, solo lamenta un inconveniente: “Hay falta de oferta cultural y podría ser mejor, porque se hacen más cosas en lugares más pequeños, pero no sé qué pasa aquí”.
Su primer acercamiento a la cultura ourensana había sido en una de las celebraciones más emblemáticas: “En febrero de 2020 vine a los carnavales de Ourense y de Laza, fue muy divertido”, comenta. Con todo, la festividad por antonomasia no le resultó chocante (hormigas aparte): “Crecí en Veracruz y allí tenemos un carnaval muy grande con espectáculos y desfiles de gente disfrazada, un poco como en Río de Janeiro”.
Mientras su profesión le exija permanecer en Ourense, Zamora no tiene perspectivas de volver pronto a México. El pasado junio volvió a casa después de tres años marcados por la pandemia y las restricciones de movimiento. “En México no eché raíces en ningún sitio, me mudaba mucho”, confiesa.
Ahora, con 29 años, cuando le preguntan sobre su futuro ideal en la ciudad, no se lo piensa dos veces: “La verdad es que me gustaría montarme algo aquí, como un restaurante, que es uno de los sueños de mi vida”. La pregunta es obvia: ¿Sería un restaurante de comida mexicana? Y la respuesta también es evidente: “Por supuesto”.
“¿Puedo llevar a Serena para la foto del reportaje?”, pregunta Fabiola al final de la entrevista por teléfono. Al oír a su dueña, la perra se pone a ladrar como si respondiese con un rotundo “sí” a la oportunidad de salir en el periódico.
Contenido patrocinado
También te puede interesar
EL PEOR ENERO EN UNA DÉCADA
El fin de la Navidad y el clima dejan el peor enero de la década para el empleo en Ourense
DÍA CONTRA EL CÁNCER
La Unidad del Dolor del CHUO atiende 300 enfermos de cáncer al año
SIETE DÍAS EN LA AUTOVÍA
Nuevo corte de la tractorada en la N-525, mientras sigue el de la A-52
Lo último