Volver a clase con duelo, psicólogos y a medio gas

Redactores, cámaras y fotógrafos, grabando testimonios de padres.
Redactores, cámaras y fotógrafos, grabando testimonios de padres.

Manuel y Diego serán este jueves gris de finales de octubre, ausencias muy dolorosas en las aulas del Instituto Julio Prieto Nespereira, del barrio O Vinteún de Ourense. Los alumnos de este centro escolar, golpeado por la tragedia de ayer, vuelven a clase a medio gas, con el duelo en las mochilas y el apoyo de un grupo de psicólogos. Los más afectados, sus compañeros de tercero de la ESO y, sobre todo, quienes fueron testigos del desplome de un muro en el vestuario masculino sobre los dos adolescentes.

“El protocolo es que hay que seguir al pie del cañón. No podemos suspender las clases. Tenemos que venir porque a las ocho de la mañana llega un equipo técnico de psicólogos para dar apoyo en todas las aulas y especialmente a los compañeros que lo vieron todo. Hay que hacerlo en caliente”, explicó la jefa de estudios del instituto, Marta Marcos, muy afectada por el fallecimiento de uno de sus escolares, pero amable con los trabajadores de la prensa.

La lluvia del mediodía dio paso a un sol sofocante cuando los familiares de la víctima mortal llegaron al centro educativo. La madre, con la cara desencajada, y el padre, pidiendo a los periodistas que se retiraran. “Que se vayan esas cámaras de ahí”, gritó desde la lejanía. A los pocos minutos apareció una ambulancia y dos personas salieron del instituto y regresaron cargadas con botellas de agua mineral.

Numerosos efectivos policiales impedían la entrada en el instituto, donde la jueza todavía no había ordenado el levantamiento del cadáver. Manuel era un alumno muy alegre y deportista, según sus compañeros del Club Natación Pabellón Ourense, donde practicaba triatlón -ciclismo, natación y carrera-. Según la jefa de estudios, “Manuel iba en el transporte escolar y era de uno de los pueblos de nuestra zona”, dijo, ante los medios.

Solidaridad con la tragedia

Muchos institutos de la provincia mostraron su solidaridad con la tragedia del Julio Prieto Nespereira. Además, la UNED en Ourense decidió suspender ayer el acto de apertura del curso escolar, que fue aplazado para final de noviembre. El Concello de Ourense convocó un minuto de silencio para hoy, a las doce del mediodía, en la Praza Maior, y la Diputación, a las 13,00 horas, delante de su sede.

Representantes institucionales, políticos y sindicales mostraron sus condolencias a la familia de Manuel, desde el conselleiro de Educación, Román Rodríguez, que acudió a la ciudad para informarse del accidente, hasta el jefe del Gobierno, Pedro Sánchez. “Pasado este primer trago, veremos la manera de homenajear a Manuel”, aseguró la jefa de estudios, que hoy estará al pie del cañón con un alumno menos.

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